TANGOS, MÉDICOS Y MEDICINA 2

TANGOS QUE CURAN

HISTOTERAPIA TANGUERA

El tango curador de humanidades, terapeuta de los sentidos, sensible como solo las artes pueden serlo. Es el tango que nació en los bordes de las ciudades capitales, en ambas márgenes del río de La Plata: Buenos Aires (Argentina) y Montevideo (R.O.U.); en el último cuarto del Siglo XIX. El ser tanguero emergió de la libre expresión cultural de los  suburbios, cruzado por las muchas y variadas corrientes migratorias en estos suelos, mayoritariamente de italianos y españoles (Entre 1860 y 1930  arribaron a Argentina más de 6.000.000 de europeos). En 1895 había en Buenos Aires 318.000 argentinos y 346.000 extranjeros, y en 1914, 798.000 argentinos y 346.000 extranjeros.

Se exhibió, se escuchó, se bailó, despertó sensualidad y pasión en los prostíbulos, las academias, los fondines, los cafés, desde la periferia hacia el centro, con el  importante aporte fundacional de afrodescendientes entre ellos el argentino liberto (esclavo liberado por su dueño) Casimiro Alcorta (1840-1913). Su madre era esclava del estanciero Amancio Alcorta, político y músico de la provincia de  Santiago del Estero (Argentina), radicado en Buenos Aires. Casimiro, que nació en esa provincia, es considerado uno de los padres del tango, autor, compositor, bailarín desde 1870. El primer tango que se conoce «Concha sucia» (1884) tango que denunciaba la falta de higiene, más tarde titulado «Cara sucia» con la letra modificada, para «adecentarlo», por el periodista y letrista Juan Caruso (La Plata / 1890-1931) y grabado por  el violinista Francisco Canaro y su orquesta.  Inaugurando el movimiento cultural que mas tarde se llamaría «La guardia vieja» del tango aproximadamentge de 1880 hasta 1925.

 

Arte a manera de ilustración de un trio tanguero a partir de la formación compuesta por CASIMIRO ALCORTA en violín, SINFOROSO en clarinete y un guitarrista, con la que se presentó entre 1860 o 1870 y 1900.

 

Casimiro Alcorta  (en violín) junto al mulato (hijo de una persona de raza blanca y otra de raza negra-Piel morena) Sinforoso (en clarinete) y un guitarrista, fue la formación de músicos afroargentinos que interpretó los primeros tangos compuestos por Casimiro. En esos años los tangos no se firmaban y fue muy común que otros músicos se apropiaran posteriormente de las obras y las registraran como propias.

El talentoso Casimiro, conoció en el café «Scudo d’Italia», que quedaba en la calle Corrientes casi esquina con Uruguay (CABA) a la rubia Paulina, una bellísima italiana de profesión bailarina, también copera del local,  a la que saco con decisión de la explotación del proxeneta que operaba en el lugar. La Paulina desde ese momento formó una famosa pareja de  baile y de vida con el violinista hasta la muerte, de éste, en sus brazos, a los 73 años, en 1913.

 

A la izquierda y la derecha obras del artista visual Pedro Figari Solari oriundo de Montevideo (1861-1938) pintor, abogado y político uruguayo. Una de las figuras más destacadas de la pintura de América Latina. Sus temas con frecuencia fueron patios coloniales o escenas cuyos protagonistas son personas de raza negra. En el centro los padres de la música y el baile de tango.

 

 

El tango acunado en los barrios de la Boca bordeando el riachuelo, Mataderos, en los Corrales Viejos (Parque Patricios), en el barrio de «Las Ranas» o de «Las Latas», en Barracas al sur, hasta llegar al centro de Buenos Aires, e instalarse también en cabarets y salones de la clase alta. La potencia contextual de la interacción de la población criolla, afrodescendientes, migrantes de todo el mundo, trascendiendo la naturaleza de su origen para ser parte de la urbe y ser sustancia artística con música propia. El tango es el arte  que pudo popularizarse a dos aguas entre Buenos Aires (Argentina) y Montevideo (R.O.Uruguay).  Y construyó puentes socio-culturales para que crucen sentimientos, emociones e ideas transformadoras, y la forma artística mediante la cual generamos fuertes lazos entre nosotros  y con este lenguaje relacionarnos con el mundo. Y eso no es otra cosa que la incuestionable definición de de todos los tiempos de la comunicación: transmitir. Hacer participe  a todos/as a través de la emisión, conducción y recepción de un mensaje, de algo que queremos dar a conocer, que nos sucede y queremos compartir. El tango  transmite una nota de vida humana, plena de terrenalidad.

El tango no solo fue un detonante  de la más trascendente transformación cultural del porteñismo e infaltable en los Bailes del Internado, sino un activador de la identificación con el repertorio de todas clases sociales de la comunidad rioplatense.

Las mejores orquestas, destacados músicos, brillantes letristas y compositores se disputaban el privilegio de animar estas reuniones, pues  la incipiente primera gran revolución artística del Siglo XX  se presentaba en la sociedad como una gran oportunidad para dar a conocer e imponer nuevas obras que desde el tango alcanzaban rápida popularidad.
También se dedicaban tangos al personal de Hospitales, sea por amistad o por algún servicio prestado,a todo el campo de la medicina y a los lugares donde donde el tango tuvo escenario.

 

Chantecler fue un lujoso cabaré, con tres pistas de baile, y una piscina iluminada por reflectores, que funcionó en la ciudad de Buenos Aires, Argentina en un edificio construido al efecto en la calle Paraná 440, a metros de la Avenida Corrientes, entre diciembre de 1924 y 1960, año en que dejó de funcionar y fue demolido. El nombre del sitio está tomado del francés, una lengua que era sinónimo de cultura entre los intelectuales y la clase adinerada del Buenos Aires de esa época, y «Chanteclair» significa “canta claro”. El Chantecler tuvo su apogeo en las décadas de 1930 y 1940. Originalmente era propiedad del ciudadano francés Charles Seguin y su concurrencia se nutría con artistas, políticos, turistas y personas adineradas que concurrían para beber, comer, bailar y presenciar los espectáculos, en los que primaban los vinculados al tango. El local fue inaugurado con la Orquesta de Julio De Caro. Allí se conocieron Carlos Gardel y Juan D´Arienzo. Luego paso a ser propiedad de Giovanna Ritana conocida como «Madame Ritana» y su esposo el trapecista Amadeo Garesio, oriundo de Córcega.

 

Video – «EL MORO» – Tango compuesto por dúo Gardel-Razzano, fue versionado por ROBERTO FIRPO con su oprquesta, contando con el aporte del Dúo Gardel-Razzano que no se menciona en la etiqueta del disco pero que formaron parte de la producción fonográfica para el Disco Nacional-Odeón, del empresario austriaco Max Glucksmann. Esta es la segunda versión y fue grabada el 9 de abril en 1917, se publicó con la etiqueta Disco Roberto Firpo, numero de serie 563-A. También lo graba nuevamente el pianista Roberto Firpo en 1937 con su cuarteto, para la compañía alemana Odeón.

 

 

Carlos Gardel y  la bella joven de Marsella (Francia) Giovanna Ritana Comba famosa entre los noctámbulos porteños como «Madame Ritana» o «Madame Jeanne». Ésta que fue dueña de una pensión, en el centro de Buenos Aires, vivió un amorío, que pudo ser fatal, para el «Morocho del abasto». Otro dato indica que  era italiana, y su nombre real era Lucia Comba. Había llegado a Buenos Aires a fines del siglo XIX con la compañía de Enrico Carusso como cantante cantante lírica. Gardel la conoció exactamente el domingo 28 de diciembre de 1913. Fue esa misma noche que un hombre mencionado como Pancho Teruel juntó a Gardel y a Razzano para que cantaran delante de gente de importancia social y política en el Café Perú de Avenida de Mayo, Buenos Aires. La reunión nocturna siguió en una casa de citas elegante,  prostíbulo regenteado por Ritana, ubicado en la calle Viamonte entre Maipú y Esmeralda en la ciudad de Buenos Aires.

 

A la izquierda las fotografías de Giovanna Ritana Camba y Carlos Gardel. A la derecha Amadeo Garesio, Ritana Camba y su hermana Nélida Camba.

 

Giovanna, ocasional amante del «Zorzal criollo», era esposa de Juan (Amadeo) Garesio,  trapecista y hampón llegado de Córcega. El «galo» receloso, cabrero, irritado por el triángulo amoroso, intento matar a Gardel recibiendo, éste, un balazo a la salida del famoso, aristócrata y lujoso cabaré Armenonville, que estaba en Avenida Alvear (actualmente Del Libertador) esquina Tagle. Esto aconteció la noche del sábado 11 de diciembre de 1915, momento en que el cantor celebraba su cumpleaños 25.

 

Video – «EL MORO» – El dúo GARDEL-RAZZANO interpreta el tango de su creación, grabado en 1917 para Disco Nacional-Odeón, con el acompañamiento del guitarrista afrodescendiente argentino José Ricardo. Número de serie de etiqueta de catálogo 18004,  DISCO GARDEL-RAZZANO.

 

Crónica del hecho

Garesio, acompañado de matones, habría motivado a Roberto Guevara, acompañado de Moreno Gallegos Serna, que habría sido quien disparó un tiro a Gardel, tras el grito de «¡Ya no vas a cantar mas El Moro!» en un confuso episodio de la pelea. El proyectil se alojó en el pectoral mayor izquierdo, músculo superficial, plano, ubicado en la región anterior superior del tórax. A unos pocos centímetros del corazón y no hubo orificio de salida.  La delicada ubicación justifica que los médicos evaluaran menos peligroso dejarla allí que intentar extraerla. Carlos Gardel habría sido atendido en el Hospital San Roque (Hoy Hospital Ramos Mejía) por el doctor Ricardo Donovan. Otras versiones señalan que fue asistido en el Hospital Dr. Juan Fernández, ubicado  a una distancia de 10 cuadras, más cerca que el Ramos Mejía que está a mas de 5 km..  Una vez recuperado Gardel y ante el peligro que corría la vida de «el primer cantor de música popular del mundo», intercedió el caudillo conservador Alberto Barceló, intendente de Avellaneda, protector de Gardel, y a través de su mano derecha y guardaespaldas, el temible pistolero Juan Nicolás Ruggero, «Ruggierito», hizo saber a Garesio que si no desistía de su venganza, se las iba a tener que ver con él, de manera que Garesio no tuvo otro camino que conformarse con los cuernos de Ritana con el famoso «cantor popular».

 

 

 

Los Finochietto

Los padres de los hermanos Finochietto, Tomás Finochietto y Ana Chammas, provenían de Génova y llegaron a Buenos Aires en la década de 1870. De origen humilde, alcanzaron en Buenos Aires una buena posición económica a través del comercio de carbón y papas. Las carbonerías eran, en esa época, negocios comunes en los barrios, pues se cocinaba con carbón. El matrimonio tuvo cinco hijos. Tres siguieron la carrera de medicina: Enrique, Ricardo y Miguel Ángel.

 

 

 

Los hermanos Finochietto se destacaron por su laborioso trabajo en conjunto de (aunque Miguel Ángel murió tempranamente de tuberculosis). Esa tarea conjunta los posicionó como el equipo médico más afamado de la Argentina en su tiempo. De este modo, a finales de los años ‘20 y durante la década del ‘30 era popular la expresión «¡Pero quién te crees que sos! ¿Finochietto?» para expresar un exceso del interlocutor.

 

Video – «BUEN AMIGO», este tango fue dedicado por el maestro violinista JULIO DE CARO al Dr. ENRIQUE FINOCHIETTO, amante del tango y asiduo concurrente del cabaret «Chantecler».

 

 

Enrique Finochietto era un paradigma, cuando se lo veía operar, cuando se lo veía utilizar los instrumentos, era un modelo. La calidad operatoria extraordinaria de Enrique Finochietto y su técnica extraordinaria significan, por ejemplo, llegar al final de la operación sin que el enfermo pierda mucha sangre, ligando las arterias. Fue un admirable «bisturí» e inventor de instrumentos quirúrgicos que después fueron adoptados en otros países de Europa. Su base operativa era «la ciudad luz», París (Francia).

La obra que ha quedado de Ricardo Finochietto ha sido la enseñanza de procedimientos operatorios de excelencia.

El interés de los hermanos Finochietto (Enrique, Ricardo y Miguel Ángel) por el tango, fue muy notorio. Tuvieron tangos dedicados y personalidades distinguidas del género fueron su amigos. Además de su pasión por la cirugía, Enrique Finochietto estuvo vinculado al ambiente del tango, siendo amigo de Carlos Gardel.

 

Buque transatlántico alemán Antonio Delfino – 1923 – Carlos Gardel en su primer viaje a Europa no sólo en la faz artística sino que Gardel, que había nacido en Francia, iba hacia allí no como el que regresa a su patria. Foto de Venancio Serrano Clavero, en cuyo reverso escribió : «Comida con que el Dr. Finochietto obsequió el 29 Noviembre a sus amigos en aquel gran camarote de lujo que tanto os gustó. Derechos, de izquierda a derecha: Razzano, Pierotti, Serrano, Dr. Eduardo Mariño, Panchito Aranaz y Carlos Gardel. Sentados : Enrique De Rosas , María Esther Lerena (protagonista de la película « Milonguita »), Matilde Rivera y Dr. Enrique Finochietto

 

Portadas de partituras dedicadas a los doctores Finochietto: «TRAPITO» tango con letra del poeta Eugenio Cárdenas con música de los hermanos José y Luis Servidio- Dedicado al Profesor Finochietto-; «EL CIEGO» tango con letra de Carlos Pesce y C. Franzino, música de Vicente Romeo -Dedicado al doctor Miguel Ángel Finochietto; «DE ROMPE Y RAJA» (El gran Finochietto)  tango instrumental con música de Julio De Caro -Dedicatoria «Dedico este recuerdo al gran cirujano y amigo don Ricardo Finochietto con todo mi agradecimiento sincero y grande»- Señala la partitura que fue estrenado en LR1 Radio «El Mundo» de Buenos Aires por la orquesta del autor,  Julio De Caro; «EL GAVILÁN» gran tango criollo (De la guardia vieja) instrumental, con música de Francisco Canaro-Dedicado al doctor Enrique Finochietto.

 

 

Video – «DE ROMPE Y RAJA» este tango fue estrenado por la orquesta de Julio De Caro en la emisora LR1 RADIO «EL MUNDO» (CABA) y grabado para la compañía alemana ODEÓN filial Argentina. Produce tres registros de esta obra, el primero para la compañía norteamericana BRUNSWICK el 28 de mayo de 1930, con su sexteto, luego el 9 y el 10 de octubre de 1949 para Odeón. Fue dedicado al Dr. Ricardo Finochietto por el maestro Julio De Caro.

 

 

«Buen amigo» – Anécdota de Dr. Enrique Finochietto con Julio De Caro

El célebre médico Enrique Finochietto solía concurrir al famoso local nocturno Chantecler, donde actuaba Julio De Caro con su orquesta, para relajarse de su estresante tarea cotidiana.

Finochietto y De Caro se habían conocido y enseguida, entre ambos, se había establecido una recíproca simpatía. Los integrantes de aquel conjunto inaugural, que marcaría una pauta indeleble en el tango: en violines Julio y Emilio De Caro, en bandoneones  Pedro Maffia, a quien sustituiría en 1926 Armando Blasco, y  Pedro Laurenz, en el piano el hermano mayor de Julio, Francisco, y en el contrabajo Enrique Krauss.

Finalizada la primera actuación del conjunto, De Caro bajó del palco y se acercó a la mesa y, tras los saludos y su pedido de disculpas por interrumpir a los acompañantes Pedro Chutro y Florencio Lezica,  se dirigió directamente a Finochietto: «Doctor, en esa mesa que está cerca suyo puede usted ver a un muchacho, un músico de nivel,  se llama (David)Tito Roccatagliata, que no disimula a cada rato las lágrimas, está desesperado, destruido, porque se termina de enterar que su esposa no pasaría de esta noche,..».

 

 

El médico se enteró de la situación y presuroso abandonó su palco. Pasó por la mesa del compositor y  violinista Roccatagliata para ir a ver a la enferma, «No se aflija amigo; por lo pronto, vamos a ver a su mujer,  a lo mejor es más susto que otra cosa» Cuenta Julio De Caro en sus «Memorias»: «Salimos todos a escape, hasta el domicilio, a muy pocas cuadras de allí. Jamás olvidaré el cuadro, patético, por cierto … La partera, sentada, ayudando a la enferma, infructuosamente, y muy poco ético de una profesional que, en el colapso histérico, grito al vernos llegar: ¡Bendito Dios, ya no sabía qué hacer!”. Esa misma noche la operó, con la asistencia de Chutro aplicando una nueva técnica quirúrgica de su invención gracias a su rápida intervención les salvó la vidas a la madre y a la hija. Julio De Caro escribió entonces un tema, que estrenó pocas horas después. Cuando Finochietto llegó al «Chantecler» , refiriéndose al tango que escuchaba le dijo «¡Este también es maravilloso, Julito! gritaba a pleno pulmón don Enrique. Yo, feliz con el acierto, se lo brindé. Finochietto agradecido «Pero, querido … esos lloros de bandoneón y solo de violín, ¡extraordinarios! ¡Gracias!¡Gracias!» “Viendo a ese monumento de la cirugía vibrar, con lágrimas de agradecimiento, el título de mi composición, llegó espontáneamente, y pensando en voz alta, le dije: Quiero, don Enrique, confesarle que en este especial caso, el suyo, debía dejar hablar a mi corazón, para que él me dictase el nombre; mucho más, siendo para usted lo escrito. Así pues lo bautizare «Buen amigo» y se lo dedico a usted, por su desinteresado gesto de anoche».

Así nació una de las grandes obras del tango.

El maestro don Julio de Caro grabó el tema en 4 oportunidades: instrumental el 12 de mayo de 1925, nuevamente instrumental en 1930, cantando Agustín Volpe en 1942, y con el cantor Orlando Verri en 1950.

 

Portada de la partitura del tango «Manos Benditas», con letra de Eduardo Moreno y música del bandoneonista Anselmo Aieta, a pedido «El amigo Oscar E. Coronas nos solicito un tango para un benefactor de la humanidad, el doctor Ricardo Finochietto, y gustosos le dedicamos esta melodía en tiempo de tango. Afectuosamente, los autores.»-Publicado por Editorial América.- Cuyo valor es de $ 5.- y la fecha de impresión es del 26 de octubre de 1955.

 

Video – “TRAPITO» – CARLOS GARDEL –  Tango con letra del poeta, letrista y guitarrista Eugenio Cárdenas ( Acencio Eugenio Rodríguez – Carmen de Areco / Buenos Aires, 1891 – CABA, 1952) y música de los hermanos bandoneonistas Luis y José Servidio. Fue grabado para Disco Nacional-Odeón por CARLOS GARDEL con el acompañamiento de de los guitarristas afrodescendientes argentinos Guillermo Barbieri y José Ricardo, en 1915.

 

 


Temáticas y dedicatorias

Las temáticas, médicos, medicina , las drogas,  enfermedades, medicamentos y productos médicos también fueron fuente de inspiración y el tango lo visibilizó,  al menos 103 tangos son expuestos aquí como resultado de la investigación:

  • Amoníaco, tango milonga de Osvaldo Fresedo de 1917, compuesto para los internos del Hospital Dr. Juan Antonio Fernández, estrenado para 4to. «Baile de los Internados». Editor: Breyer Hnos. Publicado en 1918, probablemente para el Baile del Internado de ese año. Extrañamente la firma dice “O.M. Fresedo” y no la N de Nicolás. Es decir, se cumplen 105 años de esta obra y de su dedicatoria.
    En la carátula de la partitura se observa a un médico -llegado en una ambulancia Ford T de la época- tres transeúntes y un policía con el particular casco “alemán”, que hace aspirar a un paciente apoyado en la pared, sales de amoníaco (que se usaba para recuperar a los alcoholizados).
    Un niño observa la escena, con una sonrisa picaresca y un solo tirador en el pantalón (propia de las clases bajas de la época). El Hospital Dr. Juan A. Fernández (CABA), lleva el nombre de un destacado médico salteño, fue creado en 1888 como dispensario y  sifilicomio. Hacia los últimos años del Siglo XIX la Ciudad de Buenos Aires enfrentaba los problemas sanitarios derivados de la propagación de las enfermedades de transmisión sexual, especialmente de la sífilis, obligando a contar con servicios “perfectamente definidos y que funcionaran con regularidad” para limitarlas y prevenirlas. Hoy es un destacado centro de atención de agudos (Se considera una enfermedad aguda aquella que tiene un comienzo súbito y una evolución rápida, incluyendo su resolución)

 

Video – «AMONÍACO» – Creación de OSVALDO FRESEDO que integró la orquesta del italo-argentino VICENTE LODUCA realizando este, registros para la compañía norteamericana Víctor de algunas de sus creaciones, entre ellas «AMONÍACO», el 11 de mayo de 1917 (Matriz G-1997) número de serie en etiqueta Víctor 69810.

 

 

  • Anécdota con Amoníaco – Hay que recordar que Fresedo trabajó con Loduca en estos tiempos de 1918 e inclusive hicieron dupla bandoneonística ejemplar. La de Loduca, será la última agrupación para la cual Fresedo trabajará como músico integrante, para pasar ya a la dirección de agrupaciones desde 1919. Fresedo y su Anécdota de las primeras grabaciones, entre las que se incluye “Amoníaco” «El técnico sólo conocía a Ferrer y a Loduca, como Ferrer se quedó en Francia salió a buscar a Loduca, cuando éste se enteró, apareció por el Royal Pigall, donde estaba tocando. A mí no me conocía, pero sí a Canaro, lo vio y le dijo «Mirá, yo tengo un asunto, me vienen a ver de la Víctor para grabar unos discos, ¿no los podría hacer con ustedes? ocurre que en ese momento no tenía orquesta ni nada. Aceptamos.» «Éramos Canaro y Julio Doutry (violines), José Martínez (piano), Ruperto Leopoldo Thompson (contrabajo) y yo, ahora con Loduca (bandoneones). Grabaron seis temas como Orquesta típica Vicente Loduca y con el agregado en la etiqueta de «dos bando-neones Loduca-Fresedo», llegan al disco el resto de ese año y parte de 1918, con 28 títulos más. La grabación de este tango por Vicente Loduca, con la Orquesta de Ferrer-Filipoto (1917-1918), probablemente se única realizada. Fresedo contaba tan sólo 21 años.

 

Hospital de Agudos Dr. Juan Antonio Fernández a la izquierda maqueta de un nuevo edificio, en el centro Jardín de la vieja construcción de 1900, y a la derecha fachada actual, en forma de H de 1944. Es hoy un  hospital público modelo y calidad de atención a la salud , en la ciudad de Buenos Aires. Esta ubicado en Av. Cerviño  3356, en el barrio de Palermo.

 

  • Anatomía, tango característico de 1917, también de Eduardo Arolas, dedicado «a los doctores amigos Ricardo Rodríguez Villegas y Moisés Benchetricht». Fue grabado en 1918 para la discográfica norteamericana Víctor, filial Argentina.
  • Aquí se vacuna, tango especial de Juan Lorenzo Labissier, creado en 1917,  para los doctores Gregorio Hunt y Fernando Álvarez.
  • Balada para un loco, tango con letra de Horacio Ferrer y música de Astor Piazzolla, de 1969.

 

 

Video – «ANATOMÍA» es uno de los 120 títulos, que escribió este genio de la música popular que se llamó EDUARDO AROLAS. De los cuales solo unos 20 son ampliamente conocidos: «Derecho viejo», «El marne», «La guitarrita» , entre otros. «ANATOMÍA» fue compuesto y grabado por EDUARDO AROLAS para la compaía discográfica norteamericana Víctor, filial Argentina. Se grabó el 24 de abril de 1917 y publicó con el número de serie 69.709 (Matriz G-1858). Participaron de la grabación Eduardo Arolas en bandononeón, Rafael Tuegols y Atilio Lombardo en violines, y Alberto Paredes en violoncello Lombardo y Riccardi en piano. Para esta empresa registro 57 fonogramas.

 

 

  • Bicarbonato, Tango Curativo, creado por  A. Battisti, dedicado al distinguido médico y amigo Dr. Enrique Feimann). Editor: Breyer Hnos.
  • Bicloruro, Tango Venenoso de Francisco Demarco (José). Dedicado a su estimado amigo, subcomisario Américo La Rosa. Editor: Ortelli Hnos.
  • Caso Grave, tango creado por Felisa Luengo dedicado a los doctores José María Cabrera y Emilio Grimaldi.
  • Charamusca, tango de Francisco Canaro , dedicado al doctor Juan Carlos Rusignoli.
  • Chapando el arado, tango creado por el doctor Carlos A. Erhart (h) dedicado a su compañeros practicantes del Hospital Pirovano.  Publicado por editorial E.S. Castiglione y Cía. de Buenos Aires.
  • Cirujía, tango sentimental, creado por José Mantuano dedicado a los doctores Bartolomé Daneri y B. Castrillón-Publicado por editorial «El Ruiseñor» de la ciudad de La Plata (Buenos Aires)
  • Cloroformo, tango milonga de Udelino Toranzo, creado en 1920 o 1923,  para el doctor Rogelio O. Lahitte. Editor: M. A. Trebino.
  • Cloroformo, tango Medicinal de Alberto Paredes. Dedicado al distinguido Médico Cirujano Dr. Héctor De Kemmeter. Imprenta musical: Ortelli Hnos.

 

 

  • Clínicas, tango de Alberto López Buchardo, creado en 1915, dedicado a los practicantes del Hospital de Clínicas.
  • Cuando llovizna la tarde, tango creado por el bandoneonista Ernesto Baffa y lo dedica al doctor De Palma en agradecimiento por su actividad como pediatra de familia, unido y comprometido con su barrio.
  • Cuidado con los rayos X, tango creado por el guitarrista, pianista y compositor Domingo Greco dedicado al Doctor Amadeo Carelli. Fue el tango que motivó la idea de que con ellos se verían a las personas desnudas, y se llegó a ofrecer ropa de calle con protección anti-Rx. Se nombró a los radiólogos “fotógrafos de tumbas” por la visión del esqueleto en las placas.
  • Cura segura, tango de Juan De Dios Filiberto creado en 1919.
  • Despedida, tango de Osvaldo Fresedo, ultimo baile del internado de 1924.
  • De Rompe y raja (El gran Finochietto), tango  dedicado al doctor Ricardo Finochietto.
  • Doctorcito, tango que homenajea a los futuros médicos en el momento de su aprendizaje como internos o residentes.
  • El 606, tango Medicinal para la curación de todo mal, de R. Sales de Araujo, dedicado a los boticarios. Editor: Alfredo O. Francalanci.
  • El 606,  tango. De Francisco J. Lomuto, dedicado a su  amigo Juan A. Rayos. Editor: Juan S. Balerio. El 606 fue el nombre que referencia a uno de los usos más difundidos que tuvo el arsénico como medicamento, el que se preciaba de haber sido usado para el primer tratamiento medianamente efectivo contra la sífilis. Paul Erlich dedicó su vida al estudio del compuesto cuyo protocolo de investigación era el numerado 606, que descubrió uno de sus estudiantes, el japonés Sahachiro Hata en 1909. Dicho compuesto fue bautizado como el “Salvarsán” (arsénico inocuo), que era el dihidroxi diamino arseno benceno diclorhidrato. Primer compuesto arsenical para el tratamiento de la sífilis, enfermedad muy extendida en las primeras décadas del Siglo XX. El tiempo demostró que su uso no estaba exento de riesgos. Sin embargo su fama permitió que hasta dos tangos se le escribieran.

 

 

  • El alacrán , tango dedicado al doctor Adolfo Rébora.
  • El anatomista, tango de Vicente Greco, dedicado a los practicantes internos de los hospitales de la Capital Federal), estrenado para el 3er. «Baile de los Internados».
  • El apronte, tango de Roberto Firpo, dedicado a los médicos internos del Hospital San Roque, el actual Ramos Mejía de CABA. Estrenado para el 2do. «Baile del internado».
  • El bisturí, tango milonga dedicado por Roberto Firpo al cirujano Roque F. Coulin.
  • El bacilo, tango criollo dedicado al amigo doctor José Infantozzi por su creador el música Alberico Spátola – Publicado por la Editorial de José Bonfiglioli, Buenos Aires. El bacilo de Koch produce la tubercu-losis pulmonar. También existen otras formas más graves de tuberculosis, llamadas extrapulmonares, que pueden producir artritis, meningitis, osteomielitis
  • El ciego, tango dedicado al doctor Miguel Ángel Finochietto.
  • El cirujano, tango del bandoneonista Adolfo A. Pérez «Pocholo» dedicado al Dr. Adolfo Sangiovanni por sus esmeradas atenciones.

 

 

Video – «EL CONSULTORIO» –  VICENTE LODUCA, el ítalo-argentino integró su orquesta con su colega bandoneonista OSVALDO FRESEDO realizando registros fonográficos para la compañía norteamericana Víctor de creaciones del «Pibe de la Paternal», entre ellas el tango «EL CONSULTORIO «, el 11 de mayo de 1917 (Matriz G-1998) número de serie en etiqueta Víctor 69718. La orquesta esta compuesta por 2 bandoneones, 2 violín, flauta, y piano. VICENTE LODUCA (Italia, 1888 – París, 28 de noviembre de 1932) este talentoso bandoneonista, compositor, director musicalmente perteneció a las jóvenes promociones de la generación de 1895. Fue uno de los introductores del tango en París.

 

 

  • El consultorio, tango del afrodescendiente  Ruperto Leopoldo Thompson, de 1917.
  • El Décimo (Baile del Internado), tango creado por el sobresaliente bandoneonista, pianista compositor, y letrista  Ricardo Luis Brignolo (1892-1954), en 1923.
  • El dengue, tango creado por Miguel F. Alfieri.El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, perteneciente al género flavivirus, que es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes aegypti. En Argentina hubo epidemias de dengue en 1905 (Chaco), en 1911 (Corrientes) y en 1916 (Entre Ríos). Existen varias descripciones de epidemias durante el siglo XVII. Continúa siendo en el Siglo XXI un problema de salud pública, también en Argentina.
  • El dengue, tango de Vicente De Marco.
  • El dengue, tango de Gerardo Metallo.
  • El estagiario, tango del pianista Martín Lasala Álvarez, referido al alumno superior de medicina,  o practicante, de 1917. La palabra estagiario no existe ni en el lunfardo ni en la jerga popular. Es una adaptación del propio Lasala Álvarez-  del francés stagiare, que viene a ser el practicante o estudiante avanzado de medicina que colabora en las prácticas del Hospital.
  • El fantasma, tango milonga de Víctor J. Troysi, por la parca y las epidemias de la década, de 1915.
  • El frenopático, tango de Osvaldo Pugliese,  compuesto por su tía Concepción Pugliese que fue atendida en ese centro asistencial de enfermedades mentales.
  • El gavilán, tango dedicado al doctor Enrique Finocchietto.
  • El galeno, tango de Orfeo D. Giudice, dedicado al doctor Atilio Chipponi.
  • El internado, tango milonga creado por Francisco Canaro en 1915, con motivo del 2do. «Baile del Internado». este tango está dedicado a todos los internados (practicantes) agrupados en la Asociación del Internado, a su presidente, el doctor Adolfo Rébora y a la Comisión directiva de la misma.
  • El loco, tango de Martin Lasala Álvarez.
  • El loco, tango de Jose María Ferriz.

 

 

Video – «EL GAVILÁN»  gran tango criollo de la «Guardia Vieja» del tango rioplatense compuesto por FRANCISCO CANARO (R. O. Uruguay, 1888 – Buenos Aires, Argentina, 1964) y dedicado por el violinista uruguayo-argentino, al Dr. Enrique Finochietto. Fue grabado el 20 de marzo de 1930 para Disco Nacional-Odeón por su autor y el 30 de diciembre de 1955 para Discos Odeón de Argentina con el Quinteto Pirincho dirigido por Francisco Canaro.

 

 

  • El loco, tango de María Celina Piazza, dedicado a su padre.
  • El loco, tango del brasileño  José Maria Luchessi, en Francia.
  • El matasano, tango dedicado a los médicos del Hospital Durand.
  • El microbio, tango de Carlos Pibernat.
  • El Noveno Gran Baile del Internado, tango creado por el sobresaliente bandoneonista, pianista compositor, y letrista  Ricardo Luis Brignolo (1892-1954), en 1922.
  • El opio, tango milonga, de Francisco Canaro. Dedicado a su amigo el Escribano y Contador Público, Manuel Couto. Editor: Balerio & Bonini.
  • El once, tango creado por Osvaldo Fresedo dedicado al último «Baile del Internado», en 1924.
  • El Octavo (Baile del internado), tango creado por el sobresaliente bandoneonista, pianista compositor, y letrista  Ricardo Luis Brignolo (1892-1954), en 1921.
  • El oculista, tango de Naum Kotliroff.
  • El practicante, tango creado por Eduardo Arolas.
  • El séptimo (Baile del internado), tango creado por Augusto Pedro Berto, en 1920.
  • El Sexto Baile del internado, tango creado por Osvaldo Fresedo, creado en 1919.
  • El serrucho, tango escrito en 1923 por Luis Teisseire, para el doctor Juan B. Boria.
  • El termómetro, tango de 1917, escrito por José Martínez, para los doctores Luis Galdeano, Amadeo Carelli y Antonio M. González.
  • Fiebre, tango creación del  pianista Humberto Canaro, compuesto en 1938.

 

 

  • Hay que tocarle el trigémino, tango de con letra de Pascual Verzino y música de S. Bini.
  • Histérico,  Tango (Algo reumático) compositor el pianista. Miguel J. Tornquist.
  • Hospital Durand, tango de Juan Marconi, creado en 1920, dedicado al personal del centro hospitalario homónimo.
  • Hospital San Roque, tango compuesto por otro renombrado músico, Vicente Greco, en homenaje al que hoy se llama Hospital Ramos Mejía. 
  • La Biblioteca, tango de Fernández Blanco,  dedicado para los socios de la Biblioteca Médica.
  • La Biblioteca, tango creado por Augusto Pedro Berto dedicado a los socios de la Biblioteca Médica.
  • La cabeza del italiano, tango con letra de Francisco Bastardi y música de Antonio Scatasso,  creado en 1924. Dedicado al actor don Florencio Parravicini, que este estreno en su obra «Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina». Este tango hace alusión a un caso patético del último «baile del internado» que  fue muy comentado y se hizo famoso; «en un palo, con dos sábanas a modo de disfraz pusieron -la cabeza frapé (congelada) del italiano-. La cabeza de un almacenero italiano que se había suicidado de un tiro en la sien».
  • La cocaína,  tango con letra de Alcázar y  música de Viladomat, creado en 1927. Editor: J. Feliu e Hijos.

 

 

  • La grippe, tango de Antonio Viergol,  creado en 1918. Dedicado a la -Asistencia Pública-.La palabra gripe procede del francés grippe (del suizo-alemán grüpi, acurrucarse).La denominada «Gripe Española» mató, entre 1918 y 1920, a más de 40 millones de personas en todo el mundo. En 1918, la ciudad de Buenos Aires contaba con un millón y medio de habitantes. En mayo-junio de ese año, aparecieron, en el diario La Nación, las primeras noticias sobre la “gripe española”. El doctor Emilio Coni ya denunciaba, en noviembre de 1918, que unos 400 mil enfermos de gripe habían sido atendidos en Buenos Aires. Como en Europa, la epidemia se presentó en dos oleadas principales. La primera, ocurrida en la primavera de 1918, provocó 2237 muertes, número no habitual, ya que, en la epidemia estacional anterior, sólo se habían registrado 319. Pero, en la segunda oleada, en el invierno 1919, fueron 12760 las muertes registradas. La gripe afectó más a las provincias pobres del Norte, hacia donde se fue extendiendo, al parecer por tren, desde Buenos Aires. Carbonetti describe una relación directa entre porcentajes de analfabetos y tasas de mortalidad por gripe, en 1919.

 

 

  • La inyección, tango de José Artusi de 1920 (Para los internos del Hospital Fernández).
  • La mamadera, tango que motivara en el autor un estudio histórico sobre el tema, fue escrito por Héctor Quesada en honor a los médicos de guardia del Hospital de niños «Dr. Ricardo Gutiérrez»
  • La muela careada o cariada, tango compuesto en 1916 por Vicente Greco, y dedicado a Agustín Bardi.
  • La morgue, tango de Humberto Bertazzi.
  • Le Pica? Lugolina, tango del doctor de Eduardo Franca.
  • Loca, tango instrumental con música de Manuel Jovés al que luego le hizo la letra el autor teatral Antonio Viergol, de 1922.

 

 

 

 

  • Los dopados,  fue censurado y posteriormente renombrado Los Mareados. Tango de Salón de Juan Carlos Cobián, dedicado a sus buenos amigos el violinista Julio De Caro y el bandoneonista Pedro Maffia. Editor: Cooperativa Editorial de Música.
  • Locura, tango con letra de Andrés Caro y música de A. Guerama para varios amigos enfermos.
  • Mano brava, tango Clínico de Ruperto Leopoldo Thompson dedicado al doctor Juan Carro Campos.
  • Manos Benditas, tango con letra de Eduardo Moreno y música del bandoneonista Anselmo Aieta, a pedido «El amigo Oscar E. Coronas nos solicitó un tango para un benefactor de la humanidad, el doctor Ricardo Finochietto, y gustosos le dedicamos esta melodía en tiempo de tango. Afectuosamente, los autores.»-Publicado por Editorial América.
  • Mano de oro, tango de  Julián Di Vasto, creado en 1920 , dedicado por Eduardo Pereyra a los practicantes del Hospital Clínicas, de Córdoba.

 

 

  • Margarita Gauthier,  tango canción con versos de Julio Jorge Nelson y una bellísima melodía de Joaquín Mora, refleja una obvia evocación de “La dama de las camelias” de Alejandro Dumas y describe el mal de la protagonista: Tuberculosis. Fue una de las enfermedades más letales del siglo pasado: en la década de 1910 llegó a representar alrededor del diez por ciento de todas las muertes que se registraron en Argentina.
  • Metele morfina, tango de C. de León Belloc, dedicado a sus compañeros estudiantes de Medicina: José Tirasso, César Velar, Roberto Bárriga y Alfredo Rodríguez. Imprenta musical: Ortelli Hnos.
  • Morfina,  tango Porteño de José M. López García, dedicado a su  amigo Arnoldo P. Jáuregui. Imprenta musical: Ortelli Hnos.
  • Muñiz, tango de  Víctor J. Troysi, de  1920, dedicado al centro hospitalario homónimo de CABA.
  • Muy de la vacuna, tango criollo de Serafín Santiago, dedicado al doctor O. A.  Marchini

 

 

  • Ojo clínico tango de  Guido Vanzina Pacheco,dedicado al doctor Enrique Feinnmann.
  • Ojo clínico, tango de Carlos Marcucci.
  • Operate el trigémino, tango con música y letra del compositor argentino Manuel Colominas.
    El trigémino es el nervio craneal que recoge la sensibilidad de varias partes de la cara y el cuero cabelludo y actúa sobre los músculos de la masticación.

    Anécdota «Operate el trigémino»                                                                                                                          El 25 de abril de 1930, los periódicos de las principales ciudades de la Argentina cronicaban el arribo de un médico español a Buenos Aires: Fernando Asuero. Aunque originario del País Vasco, había estudiado medicina en Madrid, especializándose en enfermedades de garganta, nariz y oídos en el Hospital de La Pitié de París y en la clínica del doctor Lubet Barbon de esa misma ciudad. Su vida profesional se desarrolló fundamentalmente en San Sebastián, “primero como médico de guardia en el Hospital Civil San Antonio Abad y en la Cruz Roja y más tarde en su consulta privada de la calle Loyola” ( Giménez Roldán, 2015 , p.50).

    De acuerdo a las crónicas examinadas, es posible detectar su salto a la fama en mayo de 1929 a partir de variados anuncios propagados por la prensa vasca y madrileña: “En el cielo de San Sebastián se ha presentado un nuevo cometa llamado Asuero” (Un nuevo cometa…, 14 mayo 1929); “Qué sabe usted del doctor Asuero?”(El pueblo vasco…, 16 mayo 1929). Transcurridos apenas dos meses de su espectacular estrellato, el especialista se acercó a Madrid, instalándose en el palacio de los marqueses de Bermejillo del Rey; allí, fue rodeado por una muchedumbre de tullidos, paralíticos, ciegos y sordos que a duras penas pudieron contener las fuerzas del orden (El doctor Asuero…, 12 jul. 1929). Fue incluso recibido por el presidente dictatorial Primo de Rivera, quien aprovecharía la ocasión para recomendarle miembros de la nobleza que esperaban turno.

    Asuero en Buenos Aires

    Crónica de la época: «Los vidrios del Hotel Español estaban por estallar. Policías y botones hacían una doble fila para contener a los cientos de enfermos, venidos de todos los rincones, millonarios y pobres, y que dejen almorzar tranquilo al nuevo Mesías.  “¡Viva el Dios de la Humanidad!”, vociferaban, y el vasco Fernando Asuero, sonría, paladeaba semejante repercusión. Había arribado con la milagrosa Asueroterapia, que prometía bajar de peso y curar la ceguera. En el medio, lo que quisieran creer las familias desesperadas. Repudiado por la comunidad médica internacional desde antes de pisar el Río de la Plata, a bordo del célebre transatlántico alemán Cap Arcona, los sucesivos fracasos de la supuesta cura, y los miles de pesos que embolsaba, motivaron un pronto proceso judicial, con entrevista al presidente Yrigoyen en el medio, y una indeclinable invitación a dejar Argentina, a poco más de tres meses “Asuero fue un yrigoyenista más”, titulaba el diario Crítica, echando leña al fuego del golpe del 6 de septiembre. Y un vil estafador, jugando con la salud y la fe de los pacientes, colaboró inesperadamente en el primer atentado a la República en 1930″.

     

     

    Durante meses el diario «Crítica», de Natalio Botana, y otros más, estuvieron publicitando la cura de Asuero, que consistía en hurgar narices con afilados estiletes hacia el nervio trigémino; que podía causar algún alivio transitorio a los doloridos pacientes pero jamás la cura de afecciones severas, ni mucho menos.

    El doctor Asuero con un toque en el trigémino generó no solo histeria, neurosis, desenfreno colectivo sino inspiración para un tango que lo inmortalizó: «Operate el trigémino» que fue grabado por la orquesta del bandoneonista de R.O. del Uruguay Minotto Di Cicco, con la voz de Antonio Buglione. (sello Columbia Nº A 5011) (1930)

     

     

     

     

    El Cap, Arcona, fue un transatlántico alemán que operaba en la línea entre Hamburgo–Sudamérica. Fue hundido al final de la Segunda Guerra Mundial, el 3 de mayo de 1945, en la bahía de Lübeck y en su interior perdieron la vida 4.500 prisioneros de los campo de concentración de Neuengamme y Stutthof. Junto con este navío, en el mismo ataque fueron atacados los barcos Athen, Deutschland y Thielbeck, cargados del mismo modo; el total de víctimas fue de 7 500 personas.

    La tragedia, ignorada aún hoy en día por el mundo, según algunos provocada a propósito por fuerzas de las SS en el ocaso del nazismo, censurada por los ingleses y franceses, constituye una de las mayores tragedias marítimas de la historia alemana y del mundo, junto al Wilhelm Gustloff, el  General von Steuben y del Goya, ocurridos en el mismo escenario bélico con solo meses de diferencia.

 

 

  • Paraíso artificial, tango por los enfermos por consumo de drogas difundidas en esos años: opio, cocaina, etc.
  • Patológico, tango de Alberto Etcheverry.
  • Primer auxilio, tango de Luis Teisseire, que obtuvo el segundo premio en el concurso “Pro Asistencia Pública», de 1929.
  • Pa’ la guardia, tango de Ernesto Baffa.
  • Pa’ los médicos, tango.
  • Pulmonía doble, tango instrumental creación de Vicente Greco, de 1912. Publicado por Disco Columbia, distribuido por Casa Tagini.
  • Púrguese, tango de Vicente De Cicco dedicado a su querido primo Doctor Nicolás Capizzano. Se hace referencia al empacho(Indisposición causada por comer en exceso y sufrir una digestión difícil)que hasta 1872 figuraba como causa de muerte, luego la cirugía fue aclarando los diferentes cuadros nosológicos, quedando el término como mito popular. Un consejo era la purga, motivo de diversión en “Los bailes del internado” afectuosamente. Editor: Roque Gaudiosi.
  • Qué muñeca, tango de Domingo Greco, hermano de de Vicente Greco, dedicado al oculista Amadeo Vitale.

 

 

Video – «¡QUE ME IMPORTA! A LA CAFIASPIRINA», tango-milonga, la aspirina de la empresa farmacéutica alemana Bayer, con cafeína, potenciaba su lanzamiento con el obsequio de la empresa de música BREYER (Alemania) de un disco 78 r.p.m de pasta (goma laca, shellac) de 10 pulgadas conteniendo esta creación del multifacético artista JOSÉ BOHR. Alemán de nacimiento, chileno por adopción (vivió en Punta Arenas desde los 3 años hasta los 21) y argentino por ciudadanía, Bohr nunca dejó de ser un exponente de la Buenos Aires de los años veinte, -o del Santiago de Chile de los años de 1940-, que recorrió el mundo durante décadas con la bandera de su impronta de hombre-espectáculo o show-man, en toda américa, como le llaman en los Estados Unidos. BÖHR, YOPES ELZER, su nombre de origen , artísticamente JOSÉ BOHR nacó en Bonn, Alemania, 3 de septiembre de 1901y falleció en Oslo, Noruega, 29 de mayo de 1994. Sus apodos fueron: MR. BOHR, CHÉ BOHR. Fue pianista, inventor y ejecutante de serrucho, compositor, autor, cantor, director de orquesta típica, director de jazz, bailarín de jazz y de tangos, actor, cineasta, guionista y productor cinematográfico.

 

 

  • ¡Que me importa! A la Cafiaspirina, tango. Ya desde 1901 el nombre Bayer comenzó a conocerse entre los argentinos a partir de productos que se importaban de Alemania. En aquellos comienzos la empresa estaba ligada fundamentalmente a la industria farmacéutica. En el año 1911, Bayer instaló una filial en Buenos Aires y un año después puso en marcha la primera prensa para fabricar Aspirina, el medicamento más famoso del mundo. José Bohr  (1901-1994) cantor, compositor, letrista, actor y director de cine, cuyo nombre real era Yopes Böhr Elzer, creo un tango titulado ¡Qué me importa! a la Cafiaspirina. La Cafiaspirina  producto de ese laboratorio, cuyas autoridades le hicieron el encargo en 1927. Sus versos cuentan que un hombre, abandonado por su novia “Dolores” recurre, en el desconsuelo, a la bebida, y como resultado de la terrible borrachera dice: “Y hoy tengo un malestar / y un dolor de cabeza, / que ya no puedo más. // Siento el cuerpo escalofriado / por ese horrible dolor, / y un cansancio condenado / y una tristeza feroz”. Suplica por una medicina que le calme el dolor a lo que su médico, con más psicología que medicina, lo convence de que ninguna mujer, y menos una ingrata que se va con otro hombre, merece tanto quebranto: la solución es buscarse otro amor, ya que para un amor perdido siempre hay uno mejor. Y que sus mareos y dolor de cabeza puede curarlos / tomando con presteza / la Cafiaspirina, / remedio sin igual / que en menos / de un segundo / le aliviará su mal. // ¡Tómela usted al momento! / ¡Tómela usted sin temor! / ¡Tómela que es un portento / para calmar el dolor! / Ella alivia el sufrimiento / ella devuelve el vigor, / ella da paz y contento / y no afecta el corazón.
    Y la recuperación llega al minuto y el paciente se siente curado: “Habiendo tantas chicas / qué me importa ese amor / y con Cafiaspirina / qué me importa el dolor”. La partitura ilustra a una pareja algo pasada de copas, en plena celebración y una foto del autor, vestido de etiqueta con galera y moño blanco. La foto lleva esta dedicatoria: “En honor de la Cafiaspirina”.

 

Video – «RAWSON» es un tango dedicado a tres médicos de una de las destacadas instituciones de atención pública de la salud de CABA (Buenos Aires, Argentina), los doctores Pedro Saure, Juan Carlos Aramburu y Cleto Santa Coloma, creación del año 1917. Fue grabado por EDUARDO AROLAS para la compañía norteamericana Victor filial Argentina, el 26 de abril de 1917, con su orquesta compuesta por bandoneón, dos violines, guitarra y cello. Su orquesta lucía distinta a las otras, en 1917, comienza a grabar para el sello Victor, donde se comprueba su sonoridad, su brillo y un ritmo de una particular vibración.

 

 

 

  • Rawson, tango de Gabriel (Chula) Clausi , de 1917 dedicado por Eduardo Arolas a los doctores Pedro Sauré, Juan Carlos Aramburu y Cleto Santa Coloma.   Se trataba del Hospital Rawson, centro de actividades de los famosos hermanos Enrique y Ricardo Finocchietto, creadores de la Escuela Quirúrgica que lleva su nombre.
  • Receta médica, tango.
  • Restablecido, tango de Antonio Catuara, creado en 1917, dedicado para el doctor Horacio Amante.
  • Reumil, tango inyectable de Clemente y Marotta.
  • Sal Inglesa, tango milonga. De Julián Lastra. (A mi estimado amigo Alejandro Ballestero). Editor: Juan S. Balerio.
  • Sala 6, tango de  Eduardo N. Bernasconi.
  • Santiaguito, tango de D. J. Failace dedicado al doctor Santiago Luis Araúz y al señor Joaquín Valverde.
  • San Roque, tango milonga de Alfonso J. Diez Jones dedicado a los internos del Hospital San Roque (Hoy Hospital Ramos Mejía) del año 1917 , en prueba de mi sincera amistad.
  • Sin drenaje, tango de Brignolo y Scatasso.
  • ¡Sonsa!, tango canción con música de Raúl De Los Hoyos y letra de Emilio Fresedo, dedicado por Raúl De Los Hoyos al doctor  Atilio Viale, destacado médico y político de la provincia de Buenos Aires, nacido en la ciudad de Saladillo. Este tango fue compuesto en 1924.
  • Sulfato de Soda, tango de María Julia Tirigall. Imprenta musical: Ortelli Hnos.
  • Tango de la muerte, tango.
  • Tomame el pulso, tango.
  • Trapito, tango dedicado al profesor Finochietto.
  • Trepanación, tango  de Alberto Cianciarulo.
  • Una droga, tango.
  • Viejo rincón, tango canción con música del pianista Raúl De Los Hoyos y letra del periodista, comediógrafo Roberto Lino Cayol, dedicado por Raúl De Los Hoyos  al doctor Francisco Emparanza, destacado político e intendente de la ciudad de Saladillo (Buenos Aires, Argentina). Fue compuesto en 1925.
  • Ya sale el tren, tango de Luis Rubinstein  que refleja una realidad de la Argentina de la primera mitad del Siglo XX: la devastadora secuela de la tuberculosis. Grabado por Miguel Caló y su orquesta en 1943.

 

 

Se crearon muchas  obras de tango  vinculadas con temas relacionados con los médicos, las enfermedades, los medicamentos y los hospitales, en las primeras tres décadas del Siglo XX.

Me pregunto ¿Alguien escribirá tangos dedicados a mujeres profesionales de la medicina y de otras actividades? ¿habrá  en un futuro no muy lejano tangos sobre el Coronavirus? ¿El Coronavirus aparecerá reflejado en las manifestaciones artísticas de la Argentina y el mundo?

La vida es un tango.

 

 

 

 

TangoTerapia

La primera vez que un estudio recogió los efectos positivos del tango fue en el año 2006. El doctor Federico Trossero, autor del libro Tangoterapia, fue el investigador pionero en publicar los beneficios de este tipo de danza, característica de países como Argentina, de donde él procede.

Aunque pueda parecer sorprendente, hasta ese momento no había existido ningún libro que recogiera los grandes aportes que nos brinda el tango. Numerosos estudios se centran en la danza a nivel general, ya que es una excelente actividad física y mental, pero ninguno se había adentrado hasta entonces en esta disciplina.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad Tecnológica Indoamérica asegura que uno de los beneficios del tango es su factor motivacional. En el experimento realizado, se dividió en dos a la muestra de participantes: uno de los grupos se dedicó al senderismo, mientras que el otro a bailar tango.

Aunque a nivel físico los resultados fueron muy parecidos, los participantes que tuvieron que aprender a bailar mostraron significativos cambios positivos en su humor. Esto se debe a que caminar es un acto habitual del ser humano que nace de forma innata, algo que no ocurre con el baile coreografiado, como es el tango.

La motivación juega aquí un papel fundamental: al verlo como un reto, los voluntarios se mostraron más dispuestos y satisfechos con ellos mismos por los resultados obtenidos.

La danza, por lo general, sirve para estimular los procesos cognitivos. Un grupo de investigadores de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (Colombia) así lo afirma, y añade además que el tango en especial estimula la atención, mejora la percepción y fortalece las articulaciones.

También favorece la orientación espacial, añade fuerza muscular a las piernas y mejora significativamente los procesos de sensación relacionados con el equilibrio, la coordinación, la lateralidad y el ritmo.

A nivel psicológico, además, incrementa el control emocional y la facilidad para interaccionar con otras personas. Al ser un tipo de baile juvenil y atractivo, las edades presentes en las clases de tango suelen ser muy variadas, por lo que es muy fácil conocer gente nueva y diferente.

El tango no es solo una disciplina artística: es una forma de comunicación. Nos permite experimentar nuevos movimientos que nos dan la opción de dar rienda suelta a nuestra creatividad. En definitiva: contribuye a mejorar y afianzar nuestra propia autopercepción

 

 

Fuentes: Dr. Luis Alposta / Graciela Weisinger (USAL)  / Prof. Dr. Eduardo Scarlato / Enrique Espina Rawson y Lucía Gálvez / Dr. Eduardo Albanese / Ana Turón

 

Homenaje a los médicos /as, enfermeros/as, auxiliares de la sanidad que están siempre exponiendo sus vidas. Hoy, dando todo de si, frente a la pandemia de Covid-19 en el mundo.

 

RAULDELOSHOYOS.COM-SITIO CULTURAL–SIN  FINES DE LUCRO

Es fundamental  que los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales sean considerados un bien cultural.

La UNESCO ha elaborado recomendaciones para la salvaguardia de estos materiales como parte de la memoria
del mundo. Algunas políticas culturales han permitido tomar cierta conciencia de las pérdidas y cómo poder frenar el deterioro de los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales, sobre todo de aquellos que se encuentran en una irreversible obsolescencia como lo son los soportes analógicos, o los que tienen como soporte el papel. (Ver Textos fundamentales de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial 2003: https://ich.unesco.org/doc/src/2003_Convention_Basic_Texts-_2018_version-SP.pdf) La era digital que nos atraviesa permite disponer de novedosas herramientas que podemos aplicar para atesorar y resguardar todo, con la participación de la comunidad y decisiones políticas en la misma dirección.

Cada tango es una historia

En cada tango un pedazo de historia, un renglón de vida que los músicos, poetas y letristas componen bellamente para trenzar los renglones de tinta virtual y quedar mirándonos en este espejo musical del amor y los actos humanos. Y que no falte nunca  el abrazo tanguero.

rauldeloshoyos.com es un sitio web NO comercial, por lo que los materiales publicados tienen como único cometido informar sobre la obra de Raúl Joaquín de los Hoyos, conocido artísticamente como Raúl De Los Hoyos, el tango, sus letristas e intérpretes, difundir el Patrimonio Cultural de Saladillo y entretener a toda persona que lee la página.

Raúl Joaquín de los Hoyos es Patrimonio Cultural de Saladillo (2018) y Ciudadano Distinguido Post Mortem (2019).

Luis Perrière

 

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4 comentarios

  1. Estimado Luis, espero con el mayor de los afectos que te encuentres bien. Hoy completé el curso de medicina, ja ja. Felicitarte es poco, me quedo muy corto. Realmente me transportaste en el tiempo como pocas veces lo viví. A mis 80 con mi querida esposa al lado, lo disfrutamos fantasticamente. No soy de escribir, pero esta vez me doblegastes. Te admiro realmente porque en cada nota que leo valoro tu capacidad y dedicación para con nosotros. Te mando un fuerte abrazo y con Martita te deseamos lo mejor. Hasta la próxima AMIGAZO.

    1. Amigo Osvaldo muchas gracias por su comentario compartido con su esposa Martita. Recibo con emoción cada palabra y ese amor por el tango, que es ni mas ni menos que un sentimiento compartido. Deseo que esten bien y se cuiden mucho. Gran abrazo a ustedes queridos amigos. Luis Perrière

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