ÁSTOR PIAZZOLLA

MÁS TANGO MÁS ÁSTOR PIAZZOLLA

EL TANGO LA PRIMERA REVOLUCIÓN

Ástor Piazzolla, en el centenario de su natalicio es recordado en el mundo con titulares  como éstos en los medios graficos «músicos del mundo se rinden ante la obra de Astor Piazzolla” (Telam) , “Francia le rinde homenaje a Piazzolla con su bandoneonista Luise Jallu” (Vos), “Ástor Piazzolla centenario: se estrenó un nueva plataforma dedicada al gran bandoneonista” (La Nación-Argentina), «Pena y alegría del bandoneón» (La Vanguardia-Barcelona-España), y centenares más en el mundo.

                                                                                                             Publicaciones – Títulos

La primera revolución musical, artística, poética, plástica, popular del siglo XX, y la máxima manifestación global popular que dejó y deja sin aliento al mundo a partir del momento que prohijo todas la vertientes que le han dado vida, sustento y maravillado a propios y extraños en cualquier lugar del planeta, esa revolución sin antecedentes hasta el siglo XX es el TANGO.

Tango rioplatense, gestado entre Argentina y Uruguay, de raíz africana, nutrido por las corrientes inmigratorias y la esperanza, debatiéndose entre los dolores, tristezas y alegrías que al unísono crearon la estampa de la humanidad

El TANGO da nombres, para su fortaleza y perpetuidad, de todos los talentos que le dan vuelo, músicos y músicas, cantoras/es, autores/as, compositores/as que enmarcaron y enmarcan su jerarquía de Patrimonio de la Humanidad. Así podemos citar algunos solo algunos: Rosendo Mendizábal, Vicente Greco, Ángel Villoldo, Enrique Saborido, Juan Carlos Cobián, Juan Maglio, Enrique Delfino,Pedro Maffia, Francisco Canaro, Pedro Laurenz, Raúl de los Hoyos, Guillermo Barbieri,  Emilio Fresedo, Homero Manzi. Pascual Contursi, Julio De Caro, Osvaldo Fresedo, Paquita Bernardo, Juan D´Arienzo,  Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Horacio Salgán, Carlos Gardel, Agustín Magaldi, Ignacio Corsini, Rosita Quiroga, Nelly Omar, Áda Falcón, Tita Merello, Julio Sosa, Roberto Goyeneche, Susana Rinaldi,   y mucho más. Hasta llegar a la tercera evolución «la tercera ola», «La vanguardia» después de los años de oro desde 1940 a 1955, desde el bandoneón doble AA (fabrica de bandoneones  de Alfred Arnold de Alemania) en las manos del genio creador de Ástor Piazzolla.

Esto extendió el camino para la incorporación de nuevos íconos de nuestro arte abriendo una nueva ventana a la creación sin límites desde la profundidad misma del tango. Desde allí nuevos aires para la visión sensible de la vida y todo lo que la rodea.

 

Ástor Piazzolla

Su nombre real Ástor Pantaleón Piazzolla  nació en Mar del Plata, el 11 de marzo de 1921 y falleció en Buenos Aires, el 4 de julio de 1992.  Ástor fue un bandoneonista y compositor argentino considerado uno de los músicos más importantes del siglo XX​ y uno de los compositores más importantes de tango en todo el mundo.

En la ciudad de Mar del Plata se encuentra una escultura en tamaño real del maestro bandoneonista, emplazada en la plaza ubicada en la intersección de las calles Belgrano y Buenos Aires. Esta fue inaugurada en el 13 de marzo de 2011. Se lo puede ver a Astor tocando el bandoneón y lleva una placa con la inscripción «Astor Piazzolla, hijo dilecto de Mar del Plata y músico universal en el 90º aniversario de su nacimiento». El creador de la escultura es el artista plástico argentino Carlos Benavidez.

                Escultura de bronce emplazada en la ciudad balnearia Mar del Plata (Buenos Aires, Argentina)- Seis fotografías

Ástor fue el único hijo de Vicente «Nonino» Piazzolla y Asunta Manetti, marplatenses y descendientes de italianos. Su nombre fue el homenaje que su padre quiso hacerle a un amigo muy querido, Astor Bolongnini, el primer violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago y Pantaleón por su abuelo paterno.

Los Piazzolla en Nueva York

En 1925, los Piazzolla se mudaron a los Estados Unidos, persiguiendo  el «sueño americano», con el pequeño Ástor de  cuatro años. Se domiciliaron en la calle novena en Nueva York, cerca de la Pequeña Italia y del barrio judío, en Manhattan.

Hoy en día, en la calle 9 a la altura de la 313, cercana a la avenida 2,  en Nueva York, se encuentra una placa que recuerda la vida del joven argentino en un barrio que, aunque hoy pintoresco y característico, tuvo una época en donde se distinguió por ser oscuro, cruento, y  de pequeñas pandillas.

                                                      Serie de 4 fotografías de La casa de la familia Piazzolla en Manhattan, Nueva York.

En Nueva York fue creciendo entre la gran depresión (1929-1939),   la llegada de  los músicos de la comunidad afroamericanos de Nueva Orleans que iban a tocar jazz en esa zona. Así descubrió tempranamente el sonido estridente del jazz , la música barroca de Johann Sebastián Bach, influencias que luego introdujo en sus composiciones y el tango que se escuchaba en su casa.

Vicente, su padre, amaba el tango, tenía una colección de discos de pasta (goma laca) de Carlos Gardel y el día que su hijo cumplió los 8 años le regaló su primer bandoneón. Ese fue el detonante para que el genio de Astor Piazzolla diera al mundo el músico iniciando los  primeros pasos hacia su esplendor.

Su primera composición

En 1932,  con clases previas tomadas con el músico argentino Terig Tucci,  el prodigio debutó en público, en un acto escolar  y estrena su primer tango: «Paso a paso hacia la 42″, rebautizado por don Vicente como «La Catinga». Dos años después conoció al «Morocho del Abasto» que con su sonrisa hacía suspirar a las mujeres y con su voz, de cuna arrabalera, el primer cantor de música popular del mundo encantaba a los señores que no dejaban de elogiar su afinado caudal y variado repertorio. 

Video-«FUGA Y MISTERIO»-TANGO-ÁSTOR PIAZZOLLA-“Fuga y misterio”, tango perteneciente a Operita Tango (En dos partes) “María de Buenos Aires”, de 1968, con letras de Horacio Ferrer, fue la cortina musical del programa de televisión “Tiempo Nuevo”, que el periodista especializado en política Bernardo Neustadt condujo durante tres décadas. Se emitió por Canal 11 desde 1966 hasta 1976, por Canal 13 de 1982 a 1987, Teledós en 1988, Tevedós en 1989, y por Telefe desde 1990 hasta 1996, finalizando en 1997 en América TV.

 

Carlos Gardel se había instalado en Nueva York y don Vicente no tardó en contactarlo para que el pequeño Ástor le llevara un presente. El encuentro sorpresivo dejó al consagrado cantor deleitado por la picardía y genio del chico de 11 años que ya tocaba el bandoneón como un grande. A poco de ese encuentro, Gardel comenzó el rodaje de El día que me quieras, su novena película, e impactado por el recuerdo del niño pidió que lo llamasen para que participara en una escena en la que tenía que interpretar a un canillita. Lo hizo. Su estrella estaba marcada.

Mientras “El Zorzal” filmaba “El día que me quieras”, en los Estados Unidos. Le hizo de traductor de inglés cuando las admiradoras se le acercaban, lo acompañó a las mejores tiendas de ropa a comprar sus clásicas camisas a rayas y crearon un vínculo que el compositor de “Adiós, Nonino” jamás pudo olvidar.

Hoy su figura discutida e irrepetible es solo comparable a la de Carlos Gardel, quien marcó una decidida influencia en la evolución del tango, la interpretación y  de la música popular.

Piazzolla y Gardel son creadores de perdurables nuevos estilos.

Actuación de Ástor Piazzolla (13 años) en la pelicula de Carlos Gardel «El dia que me quieras» realizada en la ciudad de Nueva York-La familia Piazzolla junto a Carlos Gardel – Tres fotografías

En una emotiva carta que Ástor le habría escrito en 1978 a Charlie, como le decía, recuerda aquel encuentro ocurrido a sus 13 años y deja entrever el reconocimiento, la admiración y el agradecimiento que nunca pudo darle en vida.

Transcripción completa de la carta de Piazzolla a su amigo Gardel

Buenos Aires, año de 1978

Querido Charlie:

Quizá llamándote Charlie te acordarás del pibe de 13 años que vivía en Nueva York, que era argentino y tocaba el bandoneón. Además, trabajó de canillita contigo en “El día que me quieras”. Te puse Charlie cuando me preguntaste en tu casa como se decía Carlitos en inglés. ¿Te acordás cuando te llevé un muñeco de madera que había tallado mi viejo? Esa mañana me dedicaste dos fotos, una para Vicente Piazzolla y otra para “el simpático pibe y futuro gran bandoneonista”. De 1934 a hoy, 1978, pasaron 44 años y realmente no te fallé. ¿Te acordás cuando me llevabas a tus filmaciones en los estudios Paramount de Long Island? Febrero de 1934, la peor nevada del año, dos metros de alto y 10 bajo cero y yo tu traductor de piropos a las pibas que te querían conocer. Nunca olvidaré las dos bicicletas que agarramos con Tito Lusiardo y rompimos tratando de entrar en calor.

Foto autografiada dedicada por Carlos Gardel a Vicente Nonino Piazzolla

Por las tardes solía acompañarte a que te compraras ropa en grandes tiendas de Nueva York. Recorrimos Sacks, Macys, Florsheini y al fin compraste tus dichosas camisas con rayas verticales y horizontales. Docenas de ellas, zapatos de charol, borsalinos, etcétera, como si te sobrara la guita. Te mostré toda mi ciudad (estaba orgulloso de saber tanto; también… hacía once años que vivía allí), sobre todo en mi barrio, Greenwich Village, adonde te llevaba a conocer las mejores cantinas italianas, y vos, con problemas de buzarda, te cuidabas; sin contar las veces que viniste a mi casa donde probaste los ravioles de la nonina Asunta, además de un final de buñuelos de membrillo. ¡Cómo te gustaba comer bien!

Jamás olvidaré la noche que ofreciste un asado al terminar la filmación de “El día que me quieras”. Fue un honor de los argentinos y uruguayos que vivían en Nueva York. Recuerdo que Alberto Castellano debía tocar el piano y yo el bandoneón, por supuesto para acompañarte a vos cantando. Tuve la loca suerte de que el piano era tan malo que tuve que tocar yo solo y vos cantaste los temas del filme. ¡Qué noche Charlie! Allí fue mi bautismo con el tango. Primer tango de mi vida y ¡acompañando a Gardel! Jamás lo olvidaré. Al poco tiempo te fuiste con Lepera y tus guitarristas a Hollywood. ¿Te acordás que me mandaste dos telegramas para que me uniera a ustedes con mi bandoneón? Era la primavera del 35 y yo cumplía 14 años. Los viejos no me dieron permiso y el sindicato tampoco. Charlie, ¡me salvé! En vez de tocar el bandoneón estaría tocando el arpa.

Empieza la nueva época de mi vida. Volvemos a Mar de Plata en el 36. Me agarra el flechazo de la música y estudio locamente el fuelle. Mi bandoneón y yo nos vamos a Buenos Aires y debuto con Aníbal Troilo. ¿Sabés quién es Troilo? Él era vos, tocando el bandoneón. Es como decir, tu continuador. Estábamos en 1939 y hacía 4 años que eras Dios. Tus filmes y discos subieron desesperadamente. ¡Ahora los giles descubren que cantabas bien! Se acuerdan de aquel momento en que preferían escuchar a otros cantores. Tu teatro estaba vacío. Tu ida a Europa fue premonitoria y tus presentaciones son cada vez más importantes. Después los Estados Unidos, tus filmes, Hollywood, Centroamérica y Medellín, el fin de la ruta. ¿Sabés una cosa? A mi tampoco me gusta el avión, menos esa catramina que tomaste vos. Pero… después de tu ausencia comienzan a aparecer los nuevos personajes de Buenos Aires, Charlie… Le arruinaste la vida a los cantores, esos que solían decir: “Menos mal que se fue Gardel y hay más laburo para nosotros”, y otros contestaban: “¡Guarda, muchachos! Que quedan los discos”.

Aprovechando este momento, aparece una nueva clase social: “las viudas de Gardel”, personajes que compraban o tenían tus discos. Automáticamente se hacían locutores de radio y “críticos”; además todos decían que eran amigos tuyos y nunca te habían visto en la vida. Esta gente que tiene su clan formado en toda la Argentina, Uruguay, Colombia, Venezuela y muchos países más, hace casi 45 años que viven gracias a vos. Pero allí no termina la cosa. Después del 1936 nacen los Gardelianos, Gardelones, Gardelitos o Gardeluchos. Son unos bichos raros que usan tu sonrisa, tus mismas pilchas, tu misma manera de andar y de hablar, pero lo que no pueden hacer es cantar como vos.

Charlie, sé que estarás muriendo de risa, no es para menos. Te puedo decir que la mayoría de los cantores quisieron ser Gardel, y Gardel fue todos. Aquí se ha corrido la voz de que tus discos ensayan de noche, por eso cada día cantás mejor. Te cuento una linda, Charlie: ciertos profesores de canto del Teatro Colón hacen escuchar tus discos como modelo de canto y estoy seguro de que siempre estarás mirándonos de allá arriba y pensarás que te hubiera gustado cantar los grandes tangos del 40; además yo hubiera escrito para vos y te hubiera hecho los arreglos y tocaría el bandoneón. ¡Matamos Charlie!

Lo único que no quisiera usar en la orquesta es el arpa. Allá tendrás una colección de todos los colores. Vos que conoces a los ángeles ¿por qué no les pedí que cambien el sistema y metan un bandoneón en la orquesta? Mirá que están el gordo Pichuco, Maffia, Laurenz. Me estoy entusiasmando demasiado y prefiero esperar un poco para ser yo quien organice esa orquesta. Me voy a trabajar, o sea, como se dice hoy, “¡tengo un recital!”.

Voy a pensar en el pibe Piazzolla cuando vos le dijiste: “Ahora poné música de Arrabal amargo y dale con todo”. Era la primavera del 35 y había nacido el dúo Gardel-Piazzolla. Soy un tipo de suerte. Algún día nos encontraremos en el último piso. Esperame, pero…. no te mueras nunca.

Ástor Pantaleón Piazzolla 

(Walter Santoro, presidente de la Fundación Internacional Carlos Gardel)

En 1985, en Londres, Ástor fue invitado a una mesa radial redonda por el Servicio Latinoamericano de la BBC de la que participó también el escritor Simón Collier. Piazzolla lo llevó a un costado para hablar y pedirle un favor: le confió que su gran ambición era escribir una ópera (en lenguaje tanguero) basada en la vida de Carlos Gardel y que le gustaría que el libreto fuera escrito en inglés y, en lo posible por Tim Rice, coautor junto a Andrew Webber de la opera Evita.

                 Ástor Piazzolla en la BBC de Londres junto a Simón Collier, 1985. (Gentileza Fundación Internacional Carlos Gardel)

 

Lamentablemente fue un proyecto que quedó inconcluso.

 

Década de 1930

En 1936, su familia volvió a Mar del Plata, y Astor participó en varios conjuntos. y conoció la obra del sexteto de Elvino Vardaro (1905-1971) que lo influenció de forma definitiva..  «Descubrí con Elvino una manera diferente de tocar el tango»(Piazzolla). Integró y dirigió el Quinteto Azul de corta existencia con claras particularidades tímbricas al estilo de Vardaro.

Antes de ingresar a la orquesta de Aníbal Troilo estudia con el compositor argentino de música académica contemporánea Alberto Ginastera.

Debutó en la orquesta de Aníbal Troilo «Pichuco»(1914-1975), en diciembre de 1939, no mucho después de las primeras grabaciones discográficas de Troilo para el sello Odeón, «Comme il faut» (Eduardo Arolas/1892-1924)  y «Tinta verde» (Agustín Bardi/1881-1941), registradas el 7 de marzo de 1938. «Fue otro bautismo de fuego» (Piazzolla).

Década de 1940

El tango «Inspiración» de 1943 es el primer arreglo que hizo Piazzolla y que fue grabado por la orquesta de Troilo con armonías clásicas.

En 1944 dejó la orquesta de Aníbal Troilo. Sobre la anécdota de la «goma de borrar», Piazzolla diría años más tarde: «De las mil notas que escribía, él (Troilo) me borraba setecientas…». No obstante, Aníbal Troilo buscó un equilibrio entre hacer nuevas innovaciones, pero sin ir por caminos que fuesen demasiado complicados para su orquesta, teniendo en cuenta que no todos estaban preparados para tocar la música compleja que Piazzolla escribía.

Dirigió la orquesta que acompañó al cantante Francisco Fiorentino hasta 1946.

En 1946 dirige su primera orquesta. «La 46»  y es cuando compuso «El desbande», considerado por él mismo su primer tango con una estructura formal diferente.

Durante 1946 a 1949 trabajó para el sello Odeón con su orquesta independiente, en esas grabaciones sus vocalistas fueron Aldo Campoamor, Fontán Luna y Héctor Insúa. Tras disolver su formación se dedicó laboralmente a hacer arreglos para orquestas como la de José Basso, Francini (Enrique Mario)-Pontier (Armando) y especialmente para la de Aníbal Troilo. En total fueron 32 canciones grabadas con su Orquesta Típica entre 1946 y 1948 para Odeón.

En 1975,  la compañía inglesa EMI, por entonces dueña del catálogo Odeón, hoy  es propiedad de Universal Music Group, reedita en un vinilo  registros fonográficos que Ástor Piazzolla realizara entre 1947 y 1948 para Odeón en discos de pasta (goma laca) de 78 rpm. Un total de 12 recreaciones de clásicos, integran el trabajo  titulado «DE MI BANDONEÓN»– ÁSTOR PIAZZOLLA: Lado «A»- «Inspiración» de Peregrino Paulos, «De mi bandoneón» de Roberto Pérez Prechi, «Taconeando» de Pedro Maffia, «El recodo» de Alejandro Junnissi, «Chiclana» de Julio De Caro, «Orgullo criollo» de Pedro Laurenz y Julio De Caro, en el Lado «B» «Quejas de bandoneón» de Juan de Dios Filiberto, «Ahí va del dulce» de Juan Canaro, «El pillete» de Graciano De Leone, «Todo corazón» de Julio De Caro, «La rayuela» de Julio De Caro y «Tierra querida» de Julio De Caro. Long-play de vinilo estéreo.

Las fotografías de tapa y contratapa fueron cedidas por Giovanna Piemonti de Italia.

En la contratapa además se publica una carta del poeta uruguayo  Horacio Ferrer a Ástor Piazzola que transcribo:

Buenos aires invierno de 1975

Ástor Piazzolla

Roma

Ástor querido, con mucho cariño y sin franqueo esta carta va, como ves,  de contrabando en ancas de un disco tuyo. Y vas a recibirla muy lejos. De Europa a Buenos Aires todo llega con rapidez fulminante de telegrama mental: de ahí que siempre estamos al tanto de todo lo que hacés. Pero también sabemos que en dirección opuesta –de Buenos Aires a Europa- hay una distancia desesperante. Que nuestras cosas se postergan a bordo de una carabela medieval que hace agua, y se hunde y se reflota, y solo algunas veces llega a destino gracias a unos pocos tipos pocos válidos de tu impecable obstinación.

Te he visto en las fotografías de diarios y revistas, con tu mirada que va en busca de la paz jineteando un pájaro de dinamita .

Y no por la barba, un cacho clareada, me has hecho acordar de Valle Inclán: por Don Ramón con ser tan de su tiempo –y de su Galicia-, daba albergue en sus sonatas y en sus esperpentos, al idioma  de otras eras y de otros sitios, en la síntesis del genio que trasciende su esquina y su tiempito.. Por igual, los ignotos públicos que allí te sienten y se conmueven con lo tuyo, también se emocionan con los exaltados en la fantasmagórica poética y en la ternura demencial de tu propio idioma: las coincidencias., “los divinos chamuyos” de un ángel terraja que inventó una lírica rea para que los muchachos del café les ganaran a los sabelotodos de la academia.

Edición de «De mi bandoneón» de Ástor Piazzolla-Publicado en la república Oriental del Uruguay por R&R Gioscia Productor Fonográfico de Montevideo- (1)- 1976 – Igual contenido pero diferente presentación.

Nada es inútil, viejo Ástor, cuando se ha vivido y se ha creado así. Y nada es pasado. Estas cosas de tu primera orquesta, con las puntillas explosivas de sus variaciones de notas repetidas y sus precursores “estrafulios” rítmicos que fueron la admiración de Copland y de Gobbi, la comidilla de un pelotón de fusilamiento que tu música de pibe, es música viviente.  Tanto como treinta años atrás fue pan del alma para una muchachada en la que hoy militan padres y abuelos de otros muchachos que vislumbran el mismo misterio de la ciudad tutelados por tu corazón. Tu corazón de calabrés, cabrero, tierno y sobrehumanamente porteño, confirmado como fuente de música y al tope de los corazones que hacen el único arte que aquí y en el continente ha de persistir y quedar: el que sin querer –o queriendo- brota de las tripas de los pueblos para ser levitado por el talento de sus mejores espíritus.

La nostalgia es el generoso maleficio de los brujos sentimentales que, como vos en la plana y negra bola de cristal de este disco, nos hacen ver el ayer con diafanidad de presente, y con la boca llena de magias y dolores, murmuran: mañana.

Con un fuerte y estrecho abrazo, tu compinche

HORACIO FERRER (alias) “El Duende” (1933-2014)

En 1976, se publica este disco en Uruguay pero sin la carta (Ver ilustración -1-).

Ya había sido publicado este material en la década de 1960 tanto en Argentina como en Uruguay  bajo el titulo de «Piazzola en el ´46» , en 1960  y 1964, respectivamente, con 14 temas. Doce  pertenecen al disco «De mi bandoneón». En la contratapa  contiene un escrito de presentación del vinilo  firmado por el poeta, escritor, letrista, autor, compositor rosarino Lito Bayardo que destaca «Un músico de vanguardia….un nombre con repercusión de pueblo: ÁSTOR PIAZZOLLA. El prestigio mundial de que goza Ástor Piazzolla, ha tenido la virtud de crear una escuela de cultores que siguen los pasos  del estudioso e inquieto músico. Por eso suele estimarse el concepto general que se destaca, toda vez que se dice: -hacé un ritmo al estilo Piazzolla-. La selección que presentamos en este microsurco (Que tiene un surco o ranura muy fino), que lleva la característica LDI432, contiene, precisamente, aquellos páginas con el sello personal del celebrado ejecutante del bandoneón… El tiempo hará justicia a su arraigado amor al tango, en el estilo personal que ha sabido crear y se aplaude. Eso es todo» . Es un long-play, de vinilo, monoaural (monofónico).

Se relanza en 1995 por la compañía EMI en disco compacto,  en la denominado «Serie Disco de Oro», incluyendo cuatro grabaciones más:

  • Tres de  Ástor Piazzola «El desbande»  , considerado por el mismo Piazzolla como su primer tango con una estructura formal diferente,  «Se armó» y «Villeguita»  más «El rápido» de Roberto Firpo.

En el año 2000 se publica en Portugal «De mi bandoneón» un disco compacto con una nueva compilación de 20 temas, incluyendo algunos de los mencionados:

  • «El desbande» de Ástor Piazzola, «El milagro» de Armando Pontier y Homero Expósito, «Che Bartolo»  de Roidolfo Sciamarella y Enrique Cádicamo, «Como abrazado a un rencor» de Rafael Rossu y A.M. Podestá, «El rápido» de Roberto Firpo, «Haragán» de Enrique Cadícamo y M. Romero, «El recodo» de A. Junnissi, «Tiernamente» de Agustín Bardi y M. Battistella, «La rayuela» de Julio De Caro, «Tapera» de M. Gutierrez y Homero Manzi, «Tu pálido final» de V. De Marco y Osvaldo Sosa Cordero, «Solo se quiere una vez» de Carlos Vicente Geroni Florez y Claudio Frollo, «Orgullo criollo» de Pedro Laurenz y Julio De Caro,  «Viejo ciego» de Sebastián Piana, Cátulo Castillo y Homero Manzi, «María» deAníbal Trolo y Cátulo Castillo, «Volvió una noche» de Carlos Gardel y Alfredo Lepera, «De vuelta al bulín» de José Martínez y Pascual Contursi, «Se armó» de Ástor Piazzolla y «De mi bandoneón» de Roberto Pérez Prechi. Con las voces de los cantores Aldo Campoamor (1914-1968) y Francisco Fiorentino «Fiore» (1915-1955).

Músicos del disco “De mi bandoneón”:

Bandoneones: Ástor Piazzolla, Robert Di Filippo, Ángel Genta, Fernando Tell

Violines: Hugo Baralis, Cacho Gianni, Juan Bibiloni, y F. Lucero  seudónimo  de Juan Andrés Ghirlanda

Piano: Atilio Stamponi

Cello: Ángel Molo

Bajo: José “Pepe” Díaz

Cantores: Aldo Campoamor y Francisco Fiorentino

Video-«EL DESBANDE», tango de Ástor Piazzolla grabado para la discográfica Odeón y publicado original en disco de pasta (goma laca) el 26 de noviembre de 1946.. Odeón relanza el registro en un disco monoaural (monofónico) titulado «Piazzolla en el ´46» Serie LDI 432 (Especial), en 1960.

 

 

Década de 1950

Para los años 50, Piazzolla estaba lejos de ser resistido como compositor y orquestador. Era alguien que​ sin ser integrante ni director de ninguna orquesta, componía y arreglaba profesionalmente, por encargo, para las formaciones más prestigiosas. Según el bandoneonista marplatense Roberto Pansera una vez se le escuchó decir «Voy a componer dos tangos por año. Con cuatro grabaciones por año yo vivo» (Piazzolla).

En el período 1950-1951 realiza cuatro grabaciones con su Orquesta Típica para el sello argentino Discos TK .

Entre 1950 y 1954, compuso obras claramente distintas de la concepción del tango hasta ese momento entre las que podemos mencionar «Para lucirse», «Tanguango», «Prepárense», «Contrabajeando», «Triunfal», «Lo que vendrá».

En 1952 año de la muerte de Eva Perón la editorial Sarraceno da a conocer su «Epopeya» la obra se basaba en textos de Mario Nuñez, autor del «Soneto a las manos de Eva Perón» incluido en el mismo cantinera sobre el peronismo del que participó Mende Brun. La transcripción para piano de Epopeya… fue realizada por el propio Piazzolla. Se exhumó por azar en la Biblioteca Nacional. El hallazgo corrió por cuenta de un grupo de musicólogos argentinos entre quienes se contaba Pablo Fessel, en año 2003. «Nunca pensé que reaparecería. Creí que estaba entra las obras suyas que destruyó porque no le gustaban… recuerdo como renegó de ella», le dijo Diana Piazzolla al diario Clarín. Mario Nuñez, contó en esa oportunidad Diana Piazzolla que «era amigo de papa y asesor de Perón» y fue el que se la encargó «Papá quiso hacer un himno, pero al final no le gustó y no dejó que la usaran ni estrenaran».

En esos años, escribió piezas de música culta como «Buenos Aires, tres movimientos sinfónicos» por la cual ganó el Premio Fabien Sevitzky, organizado por Radio del Estado el director ruso-norteamericano. Según Diana, hija de Astor, su padre envió la partitura al concurso que se dirimía en Indianápolis (Capital de In diana, Estados Unidos) donde Fabien Sevitzky dirigía la Orquesta Sinfónica. Eran parte del jurado los notables compositores argentino Alberto Ginastera y Luis Gianneo.

En conversaciones con el periodista Alberto Speratti, en 1968, Piazzolla dijo que «la obra gustó mucho, pero provocó escándalo, porque los académicos se indignaron al ver los bandoneones».

Por dicho premio, el Gobierno francés le otorgó una beca para estudiar en París con la famosa pedagoga musical Nadia Boulanger. Nadia fue una pieza muy importante en su carrera, ya que hasta su encuentro con ella, Piazzolla se debatía entre ser un músico de  o un compositor de música clásica.

La beca duró casi un año y, en ese tiempo, formó una orquesta de cuerdas junto a los músicos de la Ópera de París Martial Solal y Lalo Schifrin. Con Schifrin, grabó «Two Argentinians in Paris» (1955).

En 1955 volvió a Buenos Aires donde formó una orquesta de cuerdas con músicos argentinos, en la que cantó Jorge Sobral (para esta formación compone Tres minutos con la realidad, obra síntesis entre el tango y la música de Stravinsky y Bartók) y el famoso Octeto Buenos Aires, conjunto considerado como el iniciador del tango moderno, tanto por su instrumentación (incluía por primera vez una guitarra eléctrica en un conjunto de tango), como por sus novedades armónicas y contrapuntísticas (acordes con 13.as aumentadas, seisillos y fugas).

En 1958 disuelve ambas formaciones y se marcha a los Estados Unidos, donde graba los dos únicos discos de lo que él llamó el jazz-tango.

En 1959, durante una actuación en Puerto Rico, junto a Juan Carlos Copes y María Nieves, allí se entera del fallecimiento de su padre. Regresa a Nueva York donde vivia con su esposa Dede, y sus hijos Diana y Daniel. Allí compuso en su homenaje acaso su obra más bella: «Adiós, Nonino». «Papá nos pidió que lo dejáramos solo durante unas horas. Nos metimos en la cocina. Primero hubo un silencio absoluto. Al rato, oímos que tocaba el bandoneón. Era una melodía muy triste, terriblemente triste. Estaba componiendo -Adiós Nonino-«(Daniel Piazzolla).

En  1990, durante una entrevista declaró que: «El tango número uno es «Adiós Nonino». Me propuse mil veces hacer uno superior y no pude.​ Se registran más de 170 versiones de «Adiós Nonino» de distintos músicos» (Ástor Piazzolla).

Discografía

1955-Sinfonía de Tango

1956-Tango Progresivo (Octeto Buenos Aires)

1957-Tango Moderno también llamado simplemente Octeto Buenos Aires

1957-Lo que vendrá (Antar PLP 2001.)

1957-Tango en Hi-Fi

1959-An Evening in Buenos Aires (Grabado en EE.UU.)

1959-Take Me Dancing! The Latin Rhythms of Astor Piazola (sic) & his Quintet

Video-ÁSTOR PIAZZOLLA-ADIOS NONINO-ORQ .SINFÓNICA DE LA RADIO DE COLONIA (ALEMANIA)-1985

 

 

Década de 1960

Frustrado por el intento del jazz-tango, vuelve a Buenos Aires en 1960 y forma la agrupación que definiría su estilo musical definitivamente, que sería la base de agrupaciones posteriores y a la que volvería cada vez que se sentía frustrado por otros proyectos: el Quinteto Nuevo Tango, formado en su primera versión, por Piazzolla en el bandoneón, Jaime Gosis en piano, Simón Bajour en violín, Kicho Díaz en contrabajo y Horacio Malvicino en guitarra eléctrica. Con un estilo totalmente alejado de la concepción bailable del género.

En 1963, forma el Nuevo Octeto, para el cual compuso Introducción a «Héroes y tumbas», con letra de Ernesto Sábato. ​En ese año también gana el Premio Hirsch por su “Serie de tangos sinfónicos”, estrenados bajo la dirección de Paul Klecky.

«EL TANGO»-El escritor Jorge Luis Borges, el actor Luis Medina Castro, el cantor Edmundo Rivero, y Ástor Piazzolla

En 1965, junto al Quinteto, una orquesta formada para este fin, y con las voces de Luis Medina Castro como recitante y Edmundo Rivero como cantante, graba el disco «El tango», que contiene temas con letras de Jorge Luis Borges.

En 1967 Ástor Piazzola y Horacio Ferrer habían inician una prolífica asociación musical-poética que duraría varios años. Ferrer ha contado que Piazzola fue y le dijo: «Quiero que trabajes conmigo porque mi música es igual a tus versos».

En 1968, estrenó la operita «María de Buenos Aires», con libreto del poeta uruguayo Horacio Ferrer, protagonizada por Amelita Baltar y Héctor de Rosas. Esta obra fue interpretada y grabada por la cantante argentina Julia Zenko. En agosto de 1997 grabó en Austria «María de Buenos Aires», interpretando el rol protagónico, junto al eximio violinista europeo Gidon Kremer (1947-), Jairo y el propio Ferrer. Ese trabajo fue nominado para los premios Grammy.

En 1969, Piazzolla y Ferrer componen el exitoso tango «Balada para un loco», que supondría una popularidad súbita para Piazzolla. Interpretado por primera vez por Amelita Baltar, en el local de Michelangelo de Balcarce al 400, con quien quedó desde entonces asociada.

El 21 de julio de ese 1969 el mundo quedaba conmocionado ante un gran acontecimiento, Estados Unidos tomaba la delantera en la carrera espacial frente a a URSS y llega al lado visible de la luna. La Apolo XI  aluniza al sur del Mar de la Tranquilida y  el astronauta Neil Armstrong da el pequeño paso en la Luna que resultó «enorme para la humanidad», Aldrin lo seguiría y Collins se quedaría orbitando y con las ganas, sin bajar de la nave.

Y  en Argentina comenzaba a rodar la luna por avenida Callao de Buenos Aires , con dos locos , cada uno medio con medio melón en la cabeza y banderitas de taxi libre, cantando a viva voz, «quereme asi piantao, piantao,…». Todo el mundo los aplaudía eran los loco enamoradoss del amor, el tango, la poesía; los genios dando grandes pasos por la vida.

«Balada para un loco» volvió a cantarse en el Primer Festival Iberoamericano de la Danza y la Canción que se realizó en el Luna Park de Buenos Aires durante seis días , del 9 al 14 de octubre de 1969. Con un jurado integrado por Vinicus De Moraes (Brasil), Chabuca Granda Perú), entre otro de gran nivel.

La Balada fue presentada la primera noche y tuvo una excelente acogida por parte del jurado, que la declaró finalista en el rubro «tango». Pero la decisión del jurado generó una controversia entre los organizadores, muchos de ellos tradicionalistas, que llevó a una modificación de las reglas del festival, desplazando al jurado de músicos por un «jurado popular» que en la final del 15 de noviembre declaró ganadora a otra canción y en segundo lugar a «Balada para un loco».

«Mientras cantaba el tema, en las rondas preliminares, me gritaban «hija de perra» y cosas por el estilo. Incluso se me hacía difícil escucharme a causa de los gritos y los insultos. Lo del voto del público tuvo que ver, según me dijeron, con los intereses de una grabadora y con que le habían pagado a los organizadores. Y hubo presiones también de poetas de izquierda, que azuzaban al público y decían que no había que votar a la «Balada» porque era un tango oligarca, que hablaba de Callao y Arenales» (Amelita Baltar).

La grabadora en cuestión era Discos CBS. El tema ganador  del rubro tango fue Jorge Sobral, con el tango «Hasta el último tren» del sello CBS. Pero pese al boicot y a perder el festival y a la controversia entre tradicionalistas y vanguardistas sobre si «eso» era tango o no lo era, la canción ya había deslumbrado el gusto popular. Al día siguiente de finalizado el festival la canción cantada por Amelita Baltar fue lanzada como simple editado por CBS (Nº 22.169), junto con «Chiquilín de Bachín» (Piazzolla y Ferrer) como lado B.  Al mes siguiente, se lanzó un un simple con los mismos  temas editado por la competencia de CBS, la RCA Victor (31A-1605), cantado por el «Polaco» Roberto Goyeneche con la Orquesta de Ástor Piazzolla. Transformándose en un gran suceso discográfico..

En el primer mes el simple ya había vendido más de 200 000 unidades, transformándolo en un éxito histórico.​ El tango «Balada para un loco» revolucionó la canción popular argentina y los versos de Ferrer pasaron a ser un lugar común de la cultura popular.

El tema ha sido incluido entre las 100 mejores canciones latinas de la historia.

Discografía

1960-5º año nacional

1961-Piazzolla interpreta a Piazzolla

1961-Piazzolla o No? Bailable y apiazolado

1962-Nuestro tiempo

1963-Tango contemporáneo – Astor Piazzolla y su nuevo octeto

1963-Tango para una ciudad – Astor Piazzolla y su quinteto nuevo tango

1964-20 años de vanguardia con sus conjuntos

1965-Concierto en el Philarmonic Hall de New York

1965-El Tango con Edmundo Rivero y textos de Jorge Luis Borges

1967-Historia del Tango Vol. 1: La guardia Vieja

1967-Historia del tango Vol. 2: La época romántica

1968-María de Buenos Aires Operita, con Amelita Baltar, Horacio Ferrer y Héctor de Rosas-Grabación producida para la compañía Trova Industrias Musicales de Alfredo Radoszynski . Este empresario argentino fue uno de los puntales importantes,en la década de 1960, para la divulgación de la obra de Ástor Piazzolla.

1969-Adiós Nonino – Astor Piazzolla con su quinteto

Video-BALADA PARA UN LOCO-ÁSTOR PIAZZOLLA-ROBERTO GOYENECHE-1969-n el primer mes de ventas del simple en 33 r.p.m. se venden más de 200.000 unidades. Posteriormente se produjo un long-play, incluyendo éste éxito, que fue disco de Oro al momento de lanzamiento. Todo un hito, para un disco de tango, en esa década.

 

 

Década de 1970

En 1970 retornó a París donde nuevamente junto a Ferrer, creó el oratorio «El pueblo joven», estrenado poco después en 1971 en Saarbrücken, Alemania.

En 1972 es invitado por primera vez a presentarse en el Teatro Colón en Buenos Aires, junto con otras importantes orquestas de tango. También en 1972, Piazzolla compone, para su Conjunto 9 el «Concierto de Nácar, para nueve tanguistas y orquesta filarmónica», primer antecedente de sus obras sinfónicas para bandoneón posteriores.

En 1973 sufre un infarto que lo obliga a reducir su actividad, por lo que se instala en Italia, en donde permaneció grabando durante cinco años. Durante esos años, formó el Conjunto Electrónico, un octeto integrado por bandoneón, piano eléctrico o acústico, órgano, guitarra, bajo eléctrico, batería, sintetizador y violín (el cual posteriormente fue reemplazado por una flauta traversa o saxo). La formación fue integrada por reconocidos músicos italianos como Pino Presti  en bajo eléctrico y Tullio De Piscopo en batería. Tiempo más tarde, Ástor incorporaría al octeto al cantante José Ángel Trelles.

En 1974 se separó de Amelita Baltar, y ese mismo año graba, junto a una orquesta de músicos italianos, los álbumes Summit, con Gerry Mulligan, y «Libertango», cuyo éxito lo hace conocido en Europa. Al año siguiente, el Ensemble Buenos Aires graba su obra «Tangazo» para orquesta sinfónica.

En 1975, después del fallecimiento de Aníbal Troilo, Ástor compone en su memoria una obra en cuatro movimientos a la que llamó «Suite Troileana», la cual grabó junto al Conjunto Electrónico.

En 1976, se presentó con el Conjunto Electrónico en el teatro Gran Rex con su obra 500 Motivaciones,

En 1977, con una serie de conciertos en el Olympia de París. Esta sería la última presentación con el Conjunto Electrónico.

En 1978, volvió con su Quinteto Tango Nuevo y consolidó su fama internacional con giras por Europa, Sudamérica, Estados Unidos y Japón.

Discografía

1970-Concierto para quinteto

1970-Pulsación – Astor Piazzolla y su orquesta

1970-Amelita Baltar interpreta a Piazzolla y Ferrer

1970-En persona solos de Piazzolla con recitados de Ferrer

1970-En vivo en el Teatro Regina

1971-La bicicleta blanca Amelita Baltar con Piazzolla

1971-Música popular contemporánea de la Ciudad de Buenos Aires Volumen 1 (Astor Piazzolla y su Conjunto 9)

Disco «Mundial ´78»- Editado en Argentina por la discográfica TROVA, como «Piazzolla ´78″ en Brasil por la discográfica FERMATA ·»Mundial 78-Ástor Piazzolla»- Reeditado en 1998 como «CHADOR»-Bajo licencia de la fonográfica italiana CAROSELLO.

1972-Música popular contemporánea de la Ciudad de Buenos Aires Volumen 2 (Astor Piazzolla y su Conjunto 9)

1972-Roma (en vivo)

1971-Libertango con sesionistas italianos

1974-Summit – Reunión Cumbre con Gerry Mulligan

1974-Piazzolla y Amelita Baltar

1975-Il pleut sur Santiago

1975-Lumière

1975-Balada para un loco (Astor Piazzolla y José Ángel Trelles)

1977-Armaguedon

1977-Persecuta

1977-Viaje de Bodas

1977-Olympia 77 (en vivo)

1978-Mundial 78 o Piazzolla 78 (reeditado en CD como Chador)

1979-Biyuya

Década de 1980

Desde la aparición del formato CD a principios de los 80 crece abruptamente la cantidad de álbumes de Piazzolla, e incluso prestigiosos sellos como Columbia (SONY MUSIC) y RCA (SONY MUSIC), han reeditado muchas de sus seminales obras de los 60.

En 1982 escribe «Le Grand Tango», para chelo y piano, el cual estuvo dedicado al chelista ruso Mstislav Rostropóvich.

En 1983, en el Teatro Colón, ofreció una programación íntegramente compuesta por él.

En 1984 tocó con la cantante italiana Milva (Maria Ilva Biolcati) en Bouffes du Nord en París, Francia, y en Viena, Austria, con el Quinteto Tango Nuevo donde grabó el álbum en vivo Live in Wien. Tocó en Berlín, Alemania, y en el teatro Vredenburg en Utrecht, Países Bajos, donde el director de VPRO-tv, Theo Uittenbogaard, hizo grabaciones y le permitió, para su gran placer, tocar en el contexto de la proyección en vivo extremadamente ampliada de su bandoneón. Para muchos, esta fue la mejor actuación y la mejor grabación de sonido de este episodio en su carrera.

En 1985 fue nombrado Ciudadano ilustre de Buenos Aires, regaló al grupo “Nuevos Aires” de Claudio Méndez y Fernando Egozcue, su partitura «500 Motivaciones» que fue interpretada en la Sala A y B del Centro Cultural General San Martín en su homenaje. «Se las regalo, hagan lo que quieran. Es algo en un estilo que creo que ustedes pueden hacer sonar. Se llama -500 motivaciones-, porque tiene 500 compases» (Ástor Piazzolla). También ese año obtuvo el Premio Konex de Platino como el mejor músico de tango de vanguardia de la historia en Argentina y estrenó en Bélgica su Concierto para Bandoneón y Guitarra: Homenaje a Lieja.

En 1987 viaja a Estados Unidos, donde graba en vivo en el Central Park junto a la Orquesta de St. Luke’s, dirigida por Lalo Schifrin, sus obras «Concierto para Bandoneón» y «Tres Tangos para Bandoneón y Orquesta». Durante esta etapa en los Estados Unidos también tuvo la oportunidad de grabar «Tango Zero Hour», «Tango apasionado», «La Camorra», «Five Tango Sensations» (junto al Kronos Quartet) y «Piazzolla con Gary Burton»,  entre otros.

En 1988 fue operado del corazón en un cuádruple baipás y a principios del año siguiente formaría su último conjunto, el Sexteto Nuevo Tango formado por dos bandoneones, piano, guitarra eléctrica, contrabajo y violonchelo.

Su último concierto fue el 3 de julio de 1990 en Atenas, Grecia.

El 4 de agosto de 1990, en París, sufrió una trombosis cerebral que lo dejó postrado y murió el 4 de julio de 1992, en Buenos Aires.

Discografía

1982-Volver – Astor Piazzolla con su quinteto

1982-Piazzolla con Goyeneche (en vivo)

1983-Aconcagua – SWF Rundfunkorchester

1983-En vivo en el Teatro Colón

1983-Adiós Nonino en Suiza (en vivo)

1984-Oblivion

1984-El exilio de Gardel

1984-Libertango en el Teatro Roxy

1984-Live in Wien con su quinteto (En vivo en Viena)

1984-Milva y Piazzolla-Lives at the Bouffes du Nord -París

1984-Milán (Italia)-(en vivo)-Editado en el año 2000

1986-Tango: Zero Hour

1986-Tristezas de un Doble A Konzerthaus de Viena (en vivo)

1987-Tristezas de un doble A

1987-The New Tango junto a Gary Burton (en vivo-USA)

1988-The Rough Dancer and the Cyclical Night (Tango Apassionado)

1988-Sur (1988)

1989-La Camorra: The Solitude of Passionate Provocation

 

1989-Five Tango Sensations (1989) con el Kronos Quartet.

1989-The Lausanne Concert (en vivo-Suiza)

Discografía desde 1990

1990-Bandoneón Sinfónico (1990)

Publicaciones –EN VIVO- a partir de su fallecimiento

1992-Live in Lugano 1983 (1992)

1993-The Lausanne Concert (1993)

1994-Rome 1972: Astor Piazzolla y su noneto (1994)

1994-The Central Park Concert ’87 (1994)

1996-Bandoneón sinfónico es su último concierto (1996)

1996-Luna: Live in Amsterdam ’89 (1996)

1996-57 minutos con la realidad en la BBC (1996)

1997-En el Teatro Colón 1983 (1997)

1997-Live at the BBC 1989 (1997)

2003-Live in Colonia, 1984 (2003)

2004-Live in Tokyo 1982 (2004)

2006-El 21 de noviembre de 1984: Tokio (2006)

Profesores de Ástor Piazzolla

Cinco profesores fueron clave para nutrir de conocimientos al genio marplatense:  tomó clases con los pianistas Bela Wilda, Nadia Boulanger, estudio composición con  Alberto Ginastera quién le dio clases de 1939 a 1945, además de piano con Raúl Spivak y dirección de orquesta con Hermann Scherchen (Alemania).

A los 13 años, el húngaro Bela Wilda, alumno del músico ruso Serguéi Vasílievich Rajmáninov,en 1933, lo introdujo en la música clásica, al mostrarle las melodías barrocas del compositor germano Johann Sebastián Bach. Tiempo después,  Ástor revelaría «Con el aprendí a amar Bach»(Piazzolla). En 1954 obtuvo una beca que le llevó a París, donde estudió composición, a los 32 años, con la francesa Nadia Boulanger que  le ayudó a reconocer su estilo. el músico recordó que al mostrarle con algo de timidez cómo tocaba el bandoneón, ella le agarró la mano y le recriminó por sentir vergüenza: “Pedazo de idiota, ¡esto es Piazzolla!”, como lo dijo el bandoneonista en una entrevista en 1989 al visitar Chile por última vez. Permaneció durante algún tiempo en la capital francesa, donde compuso y grabó una serie de tangos para bandoneón, piano y cuerdas con músicos locales.

En sus  «Memorias»–dictadas a Natalio Gorín en 1990– Piazzolla confesaba:

“Tuve dos grandes maestros: Nadia Boulanger y Alberto Ginastera. El tercero lo encontré en la fría pieza de una pensión, en los cabarets de los años cuarenta. Ese tercer maestro se llama Buenos Aires”.

 

Astor conoció a Dedé Wolff en 1940. Dos años después, se casaron. En 1966, Astor dejó la casa que compartía con Dedé y sus hijos en común, Diana y Daniel. Tiempo después, inició una relación con Amelita Baltar. En 1968, Piazzolla musicalizó los poemas del escritor Horacio Ferrer, con quien compuso «María de Buenos Aires», ópera de la cual participó Amelita.

Astor Piazzolla conoció a Laura Escalada, locutora y cantante lírica. Se casó por segunda vez. Ella lo acompañó hasta su muerte, en 1992.

 

 

 

Existen valiosos escritos dedicados a Ástor Piazzola por mencionar algunos autores:

  • “A manera de memorias”, escrito por Natalio Gorin
  • Su hija Diana Piazzolla escribió la biografía novelada “Astor”
  • “Piazzolla, el mal entendido”, de Diego Fischerman
  • “Piazzolla del 46”, de Gaspar Astarita
  • «El tano y yo», de Horacio Malvicino
  • “Astor Piazzolla. El tango culminante”, de Julio Nuder, Aldo Delhor y Laureano Fernández.
  • «Ástor Piazzolla» de María Susana Azzi-(2018)

María Susana Azzi, ha escrito una biografía exhaustiva y detallada sobre el músico argentino.  Azzi es autora de «Astor Piazzolla»(2018), de Editorial El Ateneo.

María Susana Azzi es antropóloga y forma parte del Consejo Directivo de la Fundación Astor Piazzolla.

-¿Después de esa investigación, dónde cree usted que radica la grandeza de Piazzolla?

-Piazzolla hizo una mezcla muy inteligente entre el tango, el jazz y la música clásica.
Sus ídolos fueron Bach, Béla Bartók e Igor Stravinsky. Llevó al tango a otro nivel. La música fue creciendo dentro suyo, e incorporó apropiadamente las influencias de los diversos ambientes que lo rodearon, ya fuera Nueva York, París o Buenos Aires. Durante los casi cuarenta años en que trabajó en su música, Astor Piazzolla intentó variantes muy diversas, ¡hasta tuvo un conjunto electrónico! Debido a su experimentación, y también a su ingenio, concentración y laboriosidad, su música se expresa en múltiples niveles y posee una enorme profundidad. Es una verdadera síntesis exitosa del tango y de lo contemporáneo. La música y la obra de Piazzolla continuarán inspirando a muchas clases de músicos y serán una influencia importante en la música del siglo XXI.

-¿Qué palabras utilizarías para describirlo?

-Piazzolla rompió un paradigma musical. Cualquier persona que rompe un paradigma, encuentra resistencia, y eso ocurrió con su música. Pasa el tiempo, su música crece, y la aprecia cada vez más gente. Su música se toca en todos los continentes, tal es así que fue interpretada incluso en la Antártida.

                                                                                         Astor Piazzolla-Por María Susana Azzi-2018

 

Extracto del prólogo de Gidon Kremer, violinista y director de orquesta letón, del libro Astor Piazzolla (2018) de María Susana Azzi

Gidon Kremer:

«Mi actitud hacia Astor es muy seria. No quiero decir con esto que deberíamos tomarlo como lo haría un conservador, de manera de limpiar toda la mugre y hacer una música esterilizada. Hay mucho en su música que abarca todo el rango emocional, desde el dolor profundo hasta lo que yo probablemente describiría como amor por la vida. Pero lo que siempre me sorprende es que hay un cierto magnetismo en su música que usted no puede negar. Usted siente que quiere participar de ella; su música se apodera de usted».

En declaraciones a agencias internacionales de noticias, Kremer admitió que su encuentro con la música de Piazzolla se convirtió en «un enamoramiento, que se transfiguró en una actitud de amor real».

«Mi interés y emociones por Piazzolla nacieron de mi curiosidad y profundo respeto por la música, que utiliza las emociones, y no sólo el intelecto, como un vehículo», resumió el violinista letón.

«La música del compositor argentino Astor Piazzolla es comparable a la de clásicos como Franz Schubert o Frédéric Chopin» (Gidon Kremer)

«En el 2000 era un músico reconocido, en el 2021 es universal” (María Susana Azzi)

 

 

Bandoneón doble AA que fue utlizado por el argentino ASTOR PIAZZOLLA en muchas de sus presentaciones, exhibido en la muestra «PIAZZOLLA, EL REVOLUCIONARIO DEL TANGO», que se realizó en el CCK (Centro Cultural Kirchner) de CABA en el año 2014.

 

RAULDELOSHOYOS.COM-SITIO CULTURAL-SIN  FINES DE LUCRO

Es fundamental  que los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales sean considerados un bien cultural.

La UNESCO ha elaborado recomendaciones para la salvaguardia de estos materiales como parte de la memoria
del mundo. Algunas políticas culturales han permitido tomar cierta conciencia de las pérdidas y cómo poder frenar el deterioro de los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales, sobre todo de aquellos que se encuentran en una irreversible obsolescencia como lo son los soportes analógicos, o los que tienen como soporte el papel. (Ver Textos fundamentales de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial 2003: https://ich.unesco.org/doc/src/2003_Convention_Basic_Texts-_2018_version-SP.pdf) La era digital que nos atraviesa permite disponer de novedosas herramientas que podemos aplicar para atesorar y resguardar todo, con la participación de la comunidad y decisiones políticas en la misma dirección.

Cada tango es una historia

En cada tango un pedazo de historia, un renglón de vida que los músicos, poetas y letristas componen bellamente para trenzar los renglones de tinta virtual y quedar mirándonos en este espejo musical del amor y los actos humanos. Y que no falte nunca  el abrazo tanguero.

rauldeloshoyos.com es un sitio web NO comercial, por lo que los materiales publicados tienen como único cometido informar sobre la obra de Raúl Joaquín de los Hoyos, conocido artísticamente como Raúl De Los Hoyos, el tango, sus letristas e intérpretes, difundir el Patrimonio Cultural de Saladillo y entretener a toda persona que lee la página.

Raúl Joaquín de los Hoyos es Patrimonio Cultural de Saladillo (2018) y Ciudadano Distinguido Post Mortem (2019).

Luis Perrière

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