¿MÚSICO CALLEJERO? JULIO CÉSAR «CHIQUI» GARCÍA

EL SECRETO DE EXPRESAR Y SER CREÍBLE

Me crie con el tango y el rock, hasta que aprendí a escuchar folclore

 

55 años no son nada cuando la música sigue viva. Julio César «Chiqui» García conmemora más de medio siglo de trayectoria, demostrando que su arte, que empezó en su adolescencia, está más vigente que nunca. Celebrando el pasado, vibrando en el presente.

 

El 6 de enero de 1955, en Saladillo, nacía Julio César García. Criado en el seno de una familia con arraigo artístico, es hijo de Miguel Mario García y Rosalinda Andriuolo, y hermano mayor de Miguel Ángel, con quien compartió la pasión por la música. Es conocido por su seudónimos: «Chiqui» y «Chiquitín». Si bien popularmente. es conocido como «Chiquitín» le gusta que le llamen «Chiqui». La historia de este tecladista con la música comenzó alrededor de los 14 años, cuando dio sus primeros pasos en el arte, encontrando en las melodías su verdadero refugio y vocación. Esa pasión individual pronto se transformaría en un sueño compartido al unir fuerzas con su hermano, dando vida así a su camino como tecladista. Su hermano, fue músico de la recordada y querida agrupación musical Julio Alberto y su conjunto. Fue baterista de esta banda, previamente  había integrado el conjunto Los Dashes, con apenas 14 años . Sobre el final  de la década de 1960, Chiqui funda  la primera de rock nacional de Saladillo «Dulce de Rosas» con Mario Venturo, Alberto Artola y Rodolfo López (hijo de del famoso cantor de Saladillo, de tango, Pety López). El año 2000, crea la banda «Fierro Instrumental», que integra con Andrés Cendes en bajo y Javier Leprón en percusión. Fue la primera banda saladillense en participar de una transmisión del Canal de TV «Argentinisima Satelital».

 

En la imagen: Alberto López (voz), Julio Alberto Pacheco (bajo, guitarra, acordeón), Miguel Ángel García (batería), Omar Benítez (teclado), Raúl Sabbioni (guitarra)

 

Video – VOLANDO BAJO – CHIQUI GARCIA

 

 

 

Historia de «Chiqui» García

«La música es un Idioma, y yo soy un músico callejero»

En una entrevista íntima y sin filtros, Julio César «Chiqui» García, tecladista y pianista de vasta trayectoria, repasó su vida, desde los bailes de antaño en la provincia de Buenos Aires hasta los escenarios de Cosquín, reflexionando sobre el arte, la industria musical y la esencia de tocar «para conmover».

Prefiere que le digan «Chiqui», «como en los afiches», remarca con entusiasmo. Julio César García, lejos de cualquier pretensión imperial que sugiera su nombre, es un músico de raza, un artista que se forjó en el camino y que, a sus 70 años, mira con la sabiduría del que ha visto pasar décadas de modas y sonidos. En una charla amena y cargada de anécdotas, desgranó su filosofía de vida, que es, ante todo, una filosofía musical.

Los inicios: El piano y la herencia familiar

La música llegó a su vida de niño, en el seno de una familia numerosa y artística. «Era una familia muy grande, en la casa de los abuelos, que eran como 14 hermanos, que eran todos músicos o trabajaban en teatro», recuerda. El punto de inflexión fue cuando un tío, Alfredo García Guerra, concertista de piano que vivía en Buenos Aires les trajo un piano acústico a su casa en Saladillo. «Ahí empecé con un dedo, con dos. Medio genético el asunto», confiesa con una sonrisa.

 

El Círculo de Bellas Artes, de Buenos Aires, «Juan Sebastián Bach», dedica el álbum al pianista argentino Alfredo García Guerra, como recuerdo de su primer concierto. – Fecha: Buenos Aires 25 de diciembre de 1932.

 

Video – MELOSOFANDO – CHIQUI GARCIA

 

 

 

Teatro Italiano (Hoy teatro Marconi) – En el programa de 1933 figuran el tío de «Chiqui», don Alfredo García Guerra concertista de piano y su padre don Miguel García Guerra, como apuntador / Primera parte – Presentación del Concertista Alfredo García Guerra – Programa – Vals No. 7 (Chopin), Preludio No. 20 (Chopin), Viento Sobre las Tumbas (Chopin), Asturias (Albéniz), Malagueña (Albéniz), Danza Ritual del Fuego (Manuel De Falla) – Segunda parte, se presenta el teatro vocacional “Elías Alippi” pondrá en escena la notable comedia en tres actos y cinco cuadros original de Darthes y Damel «Los chicos crecen».

 

La Gira Provinciana: Bailes, carnavales y el oficio de músico

Su recorrido artístico lo llevó a recorrer la provincia de Buenos Aires. Estuvo un tiempo en Brasil, con Adolfo de Castro y con Rubén «La Pocha» López, experiencia que destaca por la «libertad» cultural que encontró, en los años setenta, en contraste con la Argentina de la dictadura «cívico, eclesiástica, militar». De regreso, tocó en Pigüé con una banda de «música bolichera» y luego recaló en Olavarría, donde integró una banda de jazz rock. «En Olavarría me encontré una movida musical muy grande, hay una sinfónica (Orquesta Sinfónica Municipal de Olavarría)», explica, destacando el nivel de los músicos de esa ciudad».

Fueron años de giras intensas por los bailes de la provincia. Describe con detalle el ritual de aquellas noches: «Había que tocar lo que se conocía como música característica: cumbia, paso doble, ranchera… y después ya venía la parte íntima, una música lenta». Era un trabajo duro, con viajes largos y contratos que cumplir, especialmente durante los carnavales, con hasta «siete noches continuadas».

Buenos Aires y el folclore argentino: De la reflexión al dolor

Al llegar a Buenos Aires, se desempeñó en piano bares de lujo, como el del piso 24 del Sheraton, donde tocaba «grandes temas de película» para un público internacional. Pero un giro inesperado lo acercó al folclore de la mano de figuras como Murdolo (Carlos) que fuera guitarrista acompañante de la cantante argentina Mercedes Sosa “La Negra”). Aunque criado en una familia tanguera y formado en el rock, encontró en el folclore una nueva profundidad.

La voz artística-musical de «Chiqui» García llega con la cadencia de un teclado que ha recorrido caminos de tierra y asfalto, de escenarios grandes y esquinas humildes. Su relato no es solo una sucesión de recuerdos; es una declaración de principios, un mapa sonoro de una vida del rock al folclore.

Todo comenzó, como suelen comenzar las grandes comprensiones, con un faro: Carlos Murdolo. Fue él quien le tendió la llave para descifrar el alma de la música ancestral. «Yo ahora que estoy dedicado al folclore y que lo comprendí gracias a Murdo», confiesa, y esa deuda de sentido se transformó en camino directo a la meca: Cosquín.

Pero «Chiqui» (Chiquitín) traza su línea con tinta propia. «No es mi estilo el de los Chalchaleros, sin desmerecer», aclara con un respeto que no es concesión. Su cuna fue otra. Su escuela no tuvo aulas, sino vinilos y vivos: se formó a imagen del músico, autor, compositor, intérprete visceral Raúl Carnota, con la vanguardia de Pedro Aznar, con la raíz telúrica de Los Huanca Hua y, como un mantra fundacional, con la voz del pueblo profundo de Atahualpa Yupanqui.

 

 

El momento culmine, el que evoca con un brillo especial, se sitúa en los años 80, en los albores de una democracia que también ansiaba recuperar sus sonidos. Junto al guitarrista Carlos Murdolo, llegó a Cosquín para formar parte de un espectáculo que era más que un simple recital: «Canción del Caminante».

El elenco era un sueño, una compañía de la leyenda folclórica. Allí estaba la voz imborrable del jujeño Zamba Quipildor; la percusión que era tempestad y corazón, Domingo Cura; el genio de las seis cuerdas, Cacho Tirao; las potentes voces de Marian Farías Gómez y Ángela Irene. Y ellos, con Beto Artola, acompañando, aprendiendo, bebiendo de esa fuente desbordante.

Fue una gira por Córdoba, con su epicentro en el Festival Nacional del Folclore de Cosquín, donde el espectáculo tenía un hilo conductor, una historia que contar. Y en ese transitar, Chiqui extrajo la lección más perdurable: «Te vas cruzando con gente, pero vos sabés que a más talento, más humildad». La verdadera maestría, sugiere, no necesita alardes. «El tipo no tiene que ya explicarte nada… ya están de vuelta».

Repasando los 55 años de trayectoria, recuerda también aquel instante mágico en que se encontraron dos talentos únicos: Julio César «Chiqui» García y Ricardo ‘Chiqui’ Pereyra. Juntos, fueron titular de los medios de prensa como «Los dos Chiqui», un momento dorado que hoy revive en este camino por la memoria.

 

 

Video – DUALIDAD – CHIQUI GARCÍA

 

 

 

 

Es aquí donde su filosofía se afila. Con la agudeza de quien mira desde la llanura, lanza una observación que es un dardo al academicismo estéril. «En estos pueblos de las provincias argentinas… hay gente que toca mucho en el folclore». Dibuja la paradoja: «Buscás gente de los conservatorios y tocan, vos decís ¡cómo toca este el violín!. Ahora, vos les decís vamos a tocar -Zamba de mi Esperanza- y no la saben tocar». La imagen es poderosa y define su credo. «Agarrás un músico cualquiera, en la calle, allá en el norte, y te la toca a la chacarera de adelante para atrás y de atrás para adelante». Para «Chiqui», estas músicas, como el jazz, tienen una «impronta» que trasciende la partitura. «No digo que no hay que estudiarla», se apresura a aclarar, pero su énfasis está en la savia vital, en el conocimiento que se hereda en el aire que se respira.

Y así, llega a la definición final, la que engloba toda su trayectoria y su esencia: «Yo me considero un músico callejero. Yo no estudié música.»

No es una confesión de carencia, sino un blasón de autenticidad. En esa frase late el orgullo de quien aprendió escuchando el latido de su tierra, de quien sabe que la verdadera maestría a veces no está en el conservatorio, sino en la humildad de un músico de pueblo que puede tocar una chacarera al derecho y al revés, porque la lleva en la sangre.

Para «Chiqui», el arte verdadero es reflexión y, a menudo, dolor. «Ser artista es otra cosa, el arte es dolor», sentencia, criticando la confusión entre masividad y calidad. «Hubo grandes compositores que se murieron de hambre… no me importa que Wos o L-Gante tengan 100 millones (de seguidores). El tema es que un talento como Spinetta (Luis Alberto / notable artista del rock-nacional) no tenga hambre».

Encuentros con leyendas y la esencia de las artes

A lo largo de su carrera, se cruzó con grandes figuras. Recuerda con especial cariño haber acompañado de manera improvisada al músicos, cantante italiano residente en Argentina Luca Prodan (fundador de Sumo) y haber tocado con Paolo «El roquero» antes de que fuera famoso, el mítico músico, cantantante, productor fonográfico rosarino Litto Nebbia (fundador de Los Gatos) en la cumbre de su trayectoria. De esas experiencias extrae una lección: «humildad no es una pose, sino la consecuencia natural de un talento tan sólido que se ha vuelto transparente». En definitiva, Chiqui García captó una verdad universal. La frase no habla solo de músicos, sino de cualquier persona que haya profundizado en un arte, una ciencia o simplemente en la vida. La humildad no es la antesala del talento, sino su coronación. Es la elegancia del que ha llegado tan lejos que puede darse el lujo de ser simple.

 

 

Filosofía y Legado: El silencio y la comunicación

«Chiqui» se define a sí mismo como un «músico callejero». Aunque reconoce la importancia del estudio, valora por encima de todo la autenticidad. «El secreto está en expresar y ser creíble», afirma. Para él, la música es un idioma universal que trasciende la técnica. «No sabés nada de música y por ahí escuchás una ópera que cantan en Italia, sin embargo, algo te pasa».

Finalmente, rescata un elemento fundamental, a menudo olvidado: el silencio. «En la escritura musical hay una cosa que se llama el silencio… el silencio va creando los climas». Es en esa pausa, en ese espacio entre las notas, donde a menudo reside la verdadera emoción, la que quema el alma, como las notas de B.B. King. «Yo no tengo ni idea, en un momento de improvisación, dónde voy a caer… depende del clima que te pase». Y ese, quizás, es el resumen perfecto de la trayectoria de un músico que siempre se dejó llevar por el sentimiento del momento y ese encuentro apaisando entre él y la dimensión que gira en torno al mundo que lo rodea.

 

Video – MADERA NORUEGA – CHIQUI GARCÍA

 

 

 

Disco DESCRIPCIONES 2008

Descripciones se denomina el disco que, compuesto por ocho temas instrumentales, pertenece al talentoso músico de Saladillo, Chiqui García. Fue grabado en 2007 entre julio y diciembre de 2007 en Saladillo con Pablo Censi. Posteriormente terminado, grabado, procesado y masterizado en el estudio Copis Records, de Germán Copis, de la ciudad de 25 de Mayo (Buenos Aires). Fue presentado en febrero de 2008, en Saladillo.

 

 

«Armar este material me llevó bastantes horas de trabajo. Algunas cosas las hice en Saladillo, mediante computación, con «El Colo» (Pablo Censi) pero el disco fue terminado en 25 de Mayo. Debido a la gran cantidad de instrumentos, requería de un estudio», cuenta el músico.

 

Titulo del diario La Mañana del miércoles 20 de febrero de 2008 «La grabación de un disco era algo que me debía». La bajada dice: «A través de este material discográfico, el pianista trato de comunicar distintas sensaciones y momento de su vida. Son temas sin letras donde los instrumentos cobran vida…»

 

Video – SOS H20 – CHIQUI GARCÍA

 

 

«Hacer este disco me sirvió un poco para estudiar orquestación. No soy de gran formación musical. Fue una experiencia interesante. A medida que iba escuchando cosas, se me iban ocurriendo otras. Fueron surgiendo arreglos. Precisaba archivar lo que tenía en la cabeza. Esto era algo que me lo debía. Además, es otro aspecto distinto (de mi carrera). Nada que ver cuando toco en vivo», agregó «Chiqui».

 

En la imagen CD «DESCRIPCIONES», a la izquierda portada una foto del perfil derecho de «Chiqui» donde un teclado, a manera de lágrima, brota de su ojo, en el centro el disco compacto que destaca mapa de américa latina, a la izquierda lamina de contratapa

Títulos del disco «Descripciones» de 8 temas:

1-Volando Bajo, 2-Melosofando, 3-Dualidad, 4-Madera Noruega (John Lennon y Paul McCartney), 5-SOS H2O, 6-El reflejo de tus días, 7-Una larga espera (Tema musical usado en el monólogo El Prócer) Pal Bocha (Justo Idoeta), 8-Danza de la luna embrujada (Basado en Mitos y Leyendas) «El Lobizón»

Músicos

Chiqui García: Teclados                                                                                                                                                                                  Marcos López: Guitarras en temas 2: 4; 6 y 8                                                                                                                                              Andrés Cendes: Bajo y Guitarras en temas 1; 5; 6 y 8                                                                                                                            Carlos Murdolo: Guitarra Acústica en tema 3                                                                                                                                          Yamil Chandare: solo de guitarra en tema 4                                                                                                                                          Vivian Ruiz Diaz: Flauta Traversa en temas 1; 2; 3 y 8

 

 

A través de esta producción descriptiva, » Chiqui» cuenta como la música construye puentes entre el artista y la realidad cotidiana. Una crónica de lo diario en notas, contando vivencias donde los instrumentos dan vida y moldean emociones. «Es una música, en general, muy descriptiva», comenta el artista.

Dejó un agradecimiento muy especial por la gran colaboración de Pablo «El Colo» Censi en diseño de arte del disco compacto, láminas del interior y contratapa y  además computación. «..-con «El Colo» trabajamos mucho acá en Saladillo y también estuvo conmigo durante las sesiones de grabación en 25 de Mayo…»

 

Video – EL REFLEJO DE TUS DÍAS – CHIQUI GARCÍA 

 

 

 

Arte – Lamina que acompaña la presentación del disco compacto, con los detales de títulos, músicos, colaboraciones y demás créditos

 

El significado de las creaciones

Aborda todo el repertorio de Latinoamérica, aunque no respeta estrictamente la estructura tradicional. Varias canciones tienen que ver con gente que ha significado mucho en la vida de Chiqui. Es el caso, de «Volando bajo», una de las melodías que tiene que ver con un amigo que murió abruptamente, «…no me acuerdo ahora el nombre del chico de González que tuvo un accidente», «Melosofando» «…es el nombre de una banda que yo tenía en la ciudad de Olavarría…», «Dualidad» acá también hay sonidos, porque trata los estados de ánimo, arranca con algo sinfónico, después se transforma en una cosa medio centroamericana, y al final termina, por ejemplo, con niños, una tormenta, un tiroteo de ametralladora, una mezcla de emociones, «Madera Noruega» es de los Beatles, pero realizó una versión con ritmo de huayno (ritmo y danza folclórica pre-colombina) que fue ampliada con instrumentos orientales, en linea con este material incluye, a su vez, la vidala SOS H2O, que intenta, de algún modo, contribuir a la protección del medio ambiente «…me hubiera gustado hacer un video sobre ecología», «El reflejo de tus días» lo escribió pensando en el momento que vivió María Marta De Lucía, cuando su marido, un político y abogado de renombre Gustavo Aníbal Gualberto falleció trágicamente producto de un accidente, «…yo me la imaginaba a ella, el momento, la situación, distintas cosas, como desde el estado de ánimo caído, a una elevación» lo explica García, «Una larga espera», esta dedicada al recordado actor Justo «Bocha» Idoeta. Cuando «Bocha» presentó «El prócer», de Humberto Constantitini, García tuvo que hacer una música de fondo hasta que el personaje (un viajante) subiera al escenario. El artista se sentaba en una plaza y empezaba el monólogo. En su disco, Chiqui revivió ese momento y completó el tema. «él me dijo, toca algo que a vos te parezca mientras yo me siento en el banco y le empiezo a hablar a la estatua». En Descripciones hay, además, una chacarera que está pensada para hacer una danza sobre mitos y leyendas acerca del lobizón. Lleva por nombre «Danza de la luna embrujada». «…allí se escuchan sonidos de diferentes ambientes (explica García). Así se refiere a la obra «esto lo representé en el teatro. Arranca al principio con ruidos de la selva, una caminata, y con rimo de chacarera, y empieza a danzar, y después, en un momento, se mezcla, que empiezan a salir rugidos, pues se está transformando en lobo. Y bueno, el último terminaba en cuatro patas, con un reflector haciéndole la luna, ya transformado en lobo, aullando,…». Cabe explicar que «El lobizón» es una figura del folklore argentino, originaria de la mitología guaraní, que se refiere al séptimo hijo varón de una familia que se transforma en una bestia mitad humana, mitad lobo o perro gigante, especialmente los martes y viernes por la noche.

En su música, «Chiqui» García transita los estados fundamentales del ser humano, explorando con honestidad nuestras contradicciones, el vaivén entre dolor y la alegría, nuestros duendes internos y los fantasmas que nos habitan. Su obra se mueve en la frontera entre las superficies tangibles de la realidad y los cielos infinitos de la imaginación.

«Descripciones» es un ejercicio de audiorrelato biográfico y cultural, donde lo personal (amigos, experiencias) se funde con lo ancestral (mitos, ritmos) y lo global (fusiones, problemáticas ambientales). Chiqui no solo compone música: compone presencias, y en ese gesto nos recuerda que describir es, en el fondo, mantener vivo.

El arte no huye de la dualidad de la existencia. Abraza tanto la vida como la muerte, lo que nos sustenta y lo que nos finita. No es un entretenimiento, es una confrontación con la verdad última.

 

Video – UNA LARGA ESPERA – CHIQUI GARCÍA

 

 

 

 

Ana Caporale texto de contratapa

Ana propone un texto poderoso, lleno de imágenes sensoriales, lo que aporta a Descripciones, una experiencia poética con un mensaje profundo sobre el poder transformador del arte, específicamente de esta obra, de García.

Descripciones late; Ni trémula, ni feroz: late; / Como una resonancia originaria (tal vez)./ Como una efervescencia imprescindible (quizá)./ Late./ Invocando los sonidos de los que se nutre la vida y se amamanta la muerte. / Late / entonces quien escucha, siente, quien siente se deja convocar por las inusitadas descripciones brotadas de la insolencia insomne de García. Y así, desnuda y desremada, la humanidad que nos queda se zambulle en su cauce./ Se revuelca inocente, en su comentada. / Se arremolina fatal, en su remanso…. después, cuando se es (apenas) un espejo de sus aguas se devuelve húmeda y plena evaporada y enmudecida a la calidez de sus orillas. (Ana Caporale)

La música de García, para Caporale, no es una emoción superficial (trémula, feroz), sino algo más profundo: un pulso vital, un ritmo ancestral que existía antes que nosotros. Es el sonido fundamental de la vida misma.

DISCO AUSPICIADO POR EL INSTITUTO CULTURAL DE LA PROVINCIA

Agradecimientos: Walter Abarca, Carlos Belatti, «Turco» Molfino, Gustavo Di Batista,  «Colo» Censi, Andrés Cendes, Marcos López, Yamil Chandare, Ricardo Conti, sin cuya colaboración no hubiese sido posible este trabajo.

«La primera propuesta que me hice fue darme el gusto. Lo de comercializarlo, obligadamente tengo que hacerlo porque hubo gente que colaboró con dinero. Además, yo vivo de esto. La idea es que la obra hable por sí misma.»

 

Video – DANZA DE LA LUNA EMBRUJADA – CHIQUI GARCÍA

 

 

 

Momentos inolvidables de su producción de eventos

2002 – Teatro «Marconi» – Espectáculo «Memorandum» (Tuvo en total tres ediciones)

 

Dice el artículo puiblicado por el diario La Mañana, el viernes 31 de mayo:  «…el sábado, 25 de mayo de 2002, a las 22 hs, en el Cine/Teatro Marconi se desarrolló el espectáculo llamado «Memorándum de canto y poesía” ante un numeroso público, que esperaba ansioso un espectáculo que lucía prometedor, y no fraudó en ningún momento. Los músicos que participaron fueron Julio César «Chiquitín» García en teclados, Javier en percusión. v Andrés Cendes en bajo. Deleitaron al público presente con su presentación especial, además, Mariana De Zeo, Luciana. Adriana Saravia, Susana Segurel y Ángela Irene, Laura y Patricias Pini y Soledad Boneo estuvieron a cargo de los coros. Otros de los músicos invitados fueron Carlos Murdolo, Marcos López, Mario Frigeri y Julio Alberto Pacheco, que con su acordeón le dio un toque distinto a la noche…»

 

2003 – Trio Fierro Instrumental – Transmisión en vivo para canal TV Argentinísima Satelital

 

 

2005 – Teatro «La Comedia»/ Saladillo – Domingo 18 de diciembre

 

La crónica del diario La Mañana, publicada el martes 20 de diciembre, cuenta que, el evento tuvo «…el auspicio de la Secretaria de Cultura y Educación del Municipio, sobre el escenario del teatro La Comedia, de Saladillo. se presentaron varios artistas en el espectáculo «35 años después El recital” – Este contó con la participación de Luciana Pallero. Javier Leprón, en batería, y Daniel Marcial, en guitarra, músicos con los que «Chiqui» conformó hace dos años aproximadamente el grupo instrumental Fierro. Se sumaron más tarde el bajista Andrés Cendes, Marcos López, el saxofonista Leandro «Lalo» Balbiani. «Pocha» Moyano en batería y Natalia Pedraza (prima de Chiqui), en bandoneón,  Adolfo de Castro y  Carlos Meritens con su guitarra.

 

 

 

Pablo «El Colo» Censi, define a «Chiqui»

Hay pasiones que pueden narrarse con las manos. De esos misterios saben bien los dedos de Chiquitín García, que, presionando las teclas del piano, transforman el movimiento en emoción pura.

La música de «Chiqui» no es solo música: es el pulso de la vida misma. Es un viaje que nos lleva por la melancolía y se enciende en pasión; nos acuna en la nostalgia y nos despierta con el amor. En sus acordes conviven la cadencia de lo familiar y el vértigo de la incertidumbre. La estructura y la improvisación no luchan, sino que bailan juntas.

Porque Chiqui es eso: un artista entregado al milagro de transmitir. Un corazón que siente y unos dedos que cuentan. Es la entrega total a esos sonidos que emanan del alma y que su cabeza humana traduce para conmovernos.

Esa es, en esencia, la música de «Chiqui» García.

 

¡Gracias maestro por su arte!

 

«Sin la base de la humildad, uno se pierde fácilmente. El éxito es momentáneo, pero el respeto y la ética perduran», afirmó con convicción.

Finalmente, envió un mensaje a las nuevas generaciones: «Que no se rindan. Que el camino es largo, pero que con trabajo duro, honestidad y pasión, no hay meta que no se pueda alcanzar». Lo llames «Chiqui» o «Chiquitín», el siempre responde amablemente, se los ganó popularmente con esfuerzo, y son los que lleva con más orgullo.

Con su mirada serena y su sonrisa franca, Julio César «Chiqui» García, deja claro que su legado va más allá de sus logros profesionales; es una historia de vida inspiradora.

«El río más profundo es el que fluye con menos ruido. El saber verdadero se reconoce, no se anuncia» (Luis Perrière).

 

Fuentes: Programa Impulso (Municipalidad de Saladillo)

 

RAULDELOSHOYOS.COM-SITIO CULTURAL – SIN  FINES DE LUCRO

Es fundamental  que los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales sean considerados un bien cultural.

La UNESCO ha elaborado recomendaciones para la salvaguardia de estos materiales como parte de la memoria
del mundo. Algunas políticas culturales han permitido tomar cierta conciencia de las pérdidas y cómo poder frenar el deterioro de los archivos sonoros, gráficos y audiovisuales, sobre todo de aquellos que se encuentran en una irreversible obsolescencia como lo son los soportes analógicos, o los que tienen como soporte el papel. (Ver Textos fundamentales de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial 2003: https://ich.unesco.org/doc/src/2003_Convention_Basic_Texts-_2018_version-SP.pdf) La era digital que nos atraviesa permite disponer de novedosas herramientas que podemos aplicar para atesorar y resguardar todo, con la participación de la comunidad y decisiones políticas en la misma dirección.

Cada tango es una historia

En cada tango un pedazo de historia, un renglón de vida que los músicos, poetas y letristas componen bellamente para trenzar los renglones de tinta virtual y quedar mirándonos en este espejo musical del amor y los actos humanos. Y que no falte nunca  el abrazo tanguero.

www.rauldeloshoyos.com es un sitio web NO comercial, por lo que los materiales publicados tienen como único cometido informar sobre la obra de Raúl Joaquín de los Hoyos, conocido artísticamente como Raúl De Los Hoyos, el tango, sus letristas e intérpretes, difundir el Patrimonio Cultural de Saladillo y entretener a toda persona que lee la página.

Raúl Joaquín de los Hoyos es Patrimonio Cultural de Saladillo (2018) y Ciudadano Distinguido Post Mortem (2019).

En 2023 el Honorable Concejo Deliberante de Saladillo sancionó una ordenanza instituyendo la Distinción Raúl De Los Hoyos a la Trayectoria Musical.

En el 2024, el Honorable Concejo Deliberante de Saladillo sancionó por unanimidad la ordenanza 17/2024, sancionó imponer el nombre “Raúl Joaquín de Los Hoyos” a una calle de la ciudad de Saladillo.-

En el 2025, esta página ha sido Declarada de Interés Municipal por la Municipalidad de Saladillo. Intendente Ing. José Luis Salomón.

Luis Perrière, fundador y director de www.rauldeloshoyos.com, portal de referencia que preserva y difunde el legado de Don Raúl De Los Hoyos y los creadores que forjaron la identidad cultural de Saladillo. También gestiona el Canal Luis Perrière en YouTube, con más de 500 materiales audiovisuales que documentan la obra del reconocido pianista. Ambos proyectos -mantenidos con esfuerzo personal, sin publicidad ni fines de lucro- representan un invaluable aporte a la memoria musical argentina.

 

 

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